EnergíaLo Más Nuevo

Inicia Trion perforación en primer trimestre de 2026

16 de enero de 2026.- Woodside inició la perforación en Trion en el 1T–2026, con el que se espera extraer el primer petróleo en 2028, mientras que ya hay contratos listos, Unidad de Producción Flotante- Almacenamiento y Descarga Flotante (FPU/FSO) en construcción y servicios de perforación adjudicados desde 2025.

Después de una décad en 2026a de idas y vueltas, Trion entra a su fase decisiva: Woodside Energy arrancará la campaña de perforación en el primer trimestre de 2026, con el objetivo de alcanzar el primer aceite en 2028. El proyecto —el primer desarrollo petrolero de aguas profundas en México— ya amarró los contratos principales (plataformas, servicios, subsea) y tiene en marcha la fabricación de la plataforma de producción (FPU) en Corea y del FSO en China.

En 2025, SLB recibió un contrato mayor para servicios de perforación en aguas ultraprofundas, con inicio de ejecución en 2026, señal de que la maquinaria industrial y financiera está en posición.

El calendario importará más que nunca. Con 18 pozos contemplados en el contrato de SLB para una primera etapa de tres años y un target de producción de ~100 mil barriles/día (vinculado a la capacidad nominal de la FPU), el proyecto definirá si México consolida una nueva provincia productiva en el Cinturón de Perdido. La CNH ya había aprobado el plan de desarrollo, y los avances comunicados por Woodside en 2025 (progreso de ingeniería y obra, contratos “awardeds”) apuntalan la meta de 2028, siempre y cuando la cadena de suministro —desde acero hasta tripulaciones— evite cuellos y se cumplan ventanas climáticas.

¿Por qué Trion importa más allá del hito? Porque abre un mercado de servicios de aguas profundas en México y eleva la vara de contenido local con una realidad: muchos componentes se fabricarán fuera, pero la integración offshore y buena parte de la operación demandarán talento y empresas onshore y nearshore en Tamaulipas y Veracruz. Para proveedores, este 1T–2026 es el momento de cerrar capacidad, certificaciones y alianzas. Para Pemex, socio del proyecto, es la posibilidad de capturar conocimiento aplicable a otros prospectos del Golfo. Y para la caja pública, cada hito ejecutado acerca ingresos futuros de una canasta más diversificada.

El riesgo no desaparece: perforar a >2,500 m de tirante de agua exige protocolos de seguridad industrial, MPD, supervisión metrológica y logística quirúrgica entre astilleros, patios y puerto base. Ahí entran contratos como el de Weatherford (MPD) y el de Subsea 7 para infraestructura submarina, que estructuran redundancias y eficiencia. También cuenta la geopolítica de costos: si el acero, fletes o el dólar se desalinean, la curva de inversión puede tensarse. Por ahora, la brújula está en ejecución: cada pozo cerrado a tiempo despeja ruido.

 

 

Reportacero

 

 

 

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba