La infraestructura de recarga, clave para acelerar la adopción de vehículos eléctricos en México
La expansión de la infraestructura de recarga se perfila como el principal factor para reducir la denominada «ansiedad de rango», uno de los mayores obstáculos para la adopción masiva de vehículos eléctricos en México, de acuerdo con Vemo.
La compañía destacó que el temor de quedarse sin batería antes de llegar al destino o encontrar un cargador disponible sigue siendo una de las principales preocupaciones de los consumidores, pese a que la experiencia de uso demuestra lo contrario.
Según la Segunda Encuesta Nacional de Electromovilidad de la Electro Movilidad Asociación (EMA), el 24% de los usuarios identifica la ansiedad de rango como la principal razón para no volver a elegir un vehículo eléctrico, mientras que el 26% considera insuficiente la autonomía de estas unidades. Sin embargo, el mismo estudio revela que el 98% de los propietarios nunca se ha quedado sin batería durante un trayecto.
Para Germán García, director de Infraestructura de Recarga de Vemo, el desafío es principalmente de percepción y puede resolverse mediante una red de recarga más amplia, confiable y accesible.
«La disponibilidad de infraestructura de recarga es elemental para reducir la preocupación alrededor del rendimiento de la batería. A medida que crecen las redes de carga pública y privada, se desarrollan ecosistemas de movilidad más conectados y las condiciones para adoptar vehículos eléctricos se vuelven más favorables tanto para usuarios particulares como para empresas», afirmó.
La expansión de la infraestructura avanza de forma acelerada. Datos de la EMA indican que durante el primer trimestre de 2026 la red pública de recarga creció cerca de 25%, al pasar de 3 mil 514 a 4 mil 378 puntos de conexión en el país. En paralelo, la red privada alcanzó 55 mil 224 posiciones de carga, lo que representa un incremento de 26%.
Vemo señaló que el fortalecimiento del ecosistema de electromovilidad también depende del uso de herramientas digitales que permitan a los usuarios localizar estaciones de carga, monitorear el consumo de energía y planificar sus recorridos de manera eficiente.
A través de su aplicación Vemo Watts, los conductores pueden identificar cargadores disponibles, seleccionar el tipo de conector compatible con su vehículo, realizar pagos y supervisar en tiempo real el proceso de recarga.
La empresa consideró que la movilidad eléctrica dejó de ser únicamente una alternativa ambiental para convertirse también en una decisión estratégica para personas y empresas, impulsada por la reducción de costos operativos y el crecimiento de la infraestructura.
García concluyó que, conforme continúe la colaboración entre autoridades, empresas y operadores de infraestructura para ampliar la red de recarga, la llamada ansiedad de rango perderá relevancia y se fortalecerá la confianza de los usuarios para acelerar la transición hacia la electromovilidad en México.