La manufactura de Nuevo León muestra ligeras señales de recuperación, aunque se mantiene en terreno de contracción
Durante el mes de mayo de 2026, la industria manufacturera del estado registró una leve mejoría en varios de sus indicadores clave; sin embargo, la mayoría continúa ubicándose por debajo del umbral de los 50 puntos, lo que significa que el sector sigue en una fase de contracción económica. De acuerdo con la Encuesta de Expectativas Económicas realizada por la Cámara de la Industria de Transformación (CAINTRA) de Nuevo León, variables esenciales como la producción y los pedidos avanzaron en el periodo, pero no lo suficiente para entrar en la zona de expansión.
En los componentes internos de la operación industrial, el indicador de nuevos pedidos avanzó 1.8 puntos en comparación con el mes anterior, situándose en 46.32 puntos. Por su parte, el volumen físico de la producción logró un repunte más notorio al alcanzar las 47.22 unidades. Los inventarios también reportaron un incremento marginal al pasar a 48.78 puntos , en tanto que la contratación de personal se mantuvo prácticamente estancada con 48.23 puntos. La única variable operativa que disminuyó de forma ligera respecto a abril fue la capacidad utilizada, la cual se posicionó en 45.56 puntos.
En el rubro de comercio exterior, la reactivación también ha sido paulatina y condicionada. Las exportaciones registraron un incremento de 1.6 puntos respecto al mes previo para ubicarse en los 47.50 puntos; a pesar del avance, la medición hila otro mes dentro de la fase contractiva. Paralelamente, las importaciones reflejaron estabilidad al promediar 45.18 puntos, una cifra muy similar a la reportada en el ciclo inmediato anterior.
Por el contrario, los indicadores vinculados a la inflación se mantienen firmes en la zona de expansión. Aunque el precio de las materias primas experimentó una desaceleración en mayo, se localiza todavía en niveles muy elevados al registrar 61.05 puntos. En respuesta a estas presiones de costos, el índice enfocado en el precio de los productos terminados por las empresas permaneció estable dentro del rango expansivo con 54.14 puntos.
En cuanto a los planes de crecimiento y capital, el dinamismo se conserva plano. El 22% de los industriales encuestados manifestó haber realizado inversiones en maquinaria, equipo o infraestructura durante mayo, un porcentaje idéntico al observado en las mediciones previas.
Por último, los líderes empresariales del sector manufacturero apuntaron los principales retos que nublan el panorama para lo que resta de 2026. Con casi la mitad de las menciones (48%), una actividad económica débil repite como el mayor obstáculo para el desempeño de los negocios. Detrás se ubican el panorama político y el entorno internacional adverso, ambos concentrando el 34% de las respuestas. Como dato relevante, el impacto por el incremento en el precio de los insumos bajó 7 puntos porcentuales frente a abril, disminuyendo su nivel de alerta pero manteniéndose dentro de las principales preocupaciones de la industria regiomontana.