La OMC prevé un avance del comercio mundial de solo el 1,7% para 2023 y avisa de los riesgos financieros
Las tensiones financieras y geopolíticas harán mella este año sobre el comercio global, que ya estaba muy tocado por el repliegue proteccionista de los grandes bloques que se intensificó tras la pandemia. La Organización Mundial del Comercio (OMC) prevé que los intercambios comerciales crezcan en 2023 un 1,7%.
Esa subida es superior a la augurada por la misma institución el pasado otoño –cuando pronosticaba un pobre aumento del 1%–, pero muy inferior al avance registrado en 2022, del 2,7%, y al promedio de la última década, del 2,6%. Aun así, la OMC ve todavía muchos riesgos que puedan dejar esa mejora en papel mojado: desde los elevados niveles de deuda hasta el endurecimiento de la política monetaria.
El comercio global crecerá este año por debajo de la economía global, que el organismo con sede en Ginebra estima que se expandirá un 2,4%.
Eso ya da una idea de las barreras en los grandes bloques comerciales, que siguen lanzando planes para proteger a sus industrias estratégicas.
La OMC cree que el mundo por ahora ha evitado un repliegue total, puesto que ese extremo se hubiese plasmado en un crecimiento comercial de solo el 0,5%. “La fragmentación se ha prácticamente evitado”, sostienen los economistas del organismo, que advierten: “Se mantiene una amenaza importante (…). El hecho de que se evitasen los peores escenarios en 2022 no debería ser motivo de complacencia”.