La producción de coque en EUA se desploma un 78% desde los años 80
WASHINGTON D.C. – La industria del acero en Estados Unidos ha alcanzado un punto de inflexión histórico. Según los datos más recientes del Informe Anual y Trimestral sobre el Carbón de la EIA, la producción de coque —insumo vital para los altos hornos tradicionales— cayó a solo 10 millones de toneladas cortas (MMst) en 2025, una cifra que palidece frente a los 46 MMst registrados en 1980.
Esta caída del 78% en la producción, acompañada de un descenso similar del 77% en el consumo nacional, marca el fin de una era para la siderurgia integrada y subraya una transformación estructural hacia métodos más limpios y eficientes.
El cambio de guardia: Del Alto Horno al Arco Eléctrico
La razón principal de este declive no es solo la competencia internacional, sino un cambio tecnológico radical. Mientras que en 1981 las «miniacerías» —que utilizan Hornos de Arco Eléctrico (EAF)— apenas representaban el 15% de la producción, para finales de 2025 este modelo domina el 70% del mercado estadounidense.
A diferencia del proceso tradicional que requiere coque, mineral de hierro y piedra caliza, los EAF operan mediante:
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Reciclaje: Funden chatarra de acero a temperaturas extremas.
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Sostenibilidad: Logran reducciones significativas en las emisiones de gases de efecto invernadero.
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Eficiencia: Resultan considerablemente más económicos que las plantas integradas tradicionales.
Un mercado consolidado y en transición
A pesar del declive, gigantes de la industria intentan estabilizar el suministro restante. Tras la histórica adquisición de U.S. Steel por parte de Nippon Steel en 2025, esta empresa y Cleveland-Cliffs controlan más del 60% del suministro nacional de coque.
En un movimiento para asegurar la operatividad de sus plantas remanentes, Cleveland-Cliffs y la comercializadora SunCoke Energy firmaron recientemente una prórroga de contrato por tres años. A partir de 2026, SunCoke suministrará 500,000 toneladas anuales de coque metalúrgico para alimentar los altos hornos de la compañía.
El destino del carbón metalúrgico
El impacto también se siente en la minería. En 2024, el consumo interno de carbón metalúrgico se situó en 15 millones de toneladas. Dado que la eficiencia de conversión es de aproximadamente $0.7$ toneladas de coque por cada tonelada de carbón, la industria local absorbe casi la totalidad del consumo doméstico.
Dato clave: El excedente de carbón metalúrgico que ya no encuentra demanda en las acerías estadounidenses se está destinando a la exportación, con India, Brasil y Japón como los principales compradores del recurso norteamericano.
La industria del acero estadounidense parece haber completado su metamorfosis: de las densas nubes de las baterías de coque del siglo XX a la eficiencia eléctrica del siglo XXI.