Peso mexicano se aprecia a niveles no vistos desde julio de 2024, en una jornada marcada por inflación en EU y tensiones políticas
El peso mexicano cerró la sesión con una apreciación de 0.53%, equivalente a 9.5 centavos, al cotizar alrededor de 17.83 pesos por dólar, luego de haber tocado un máximo de 17.9325 y un mínimo de 17.8135 unidades, nivel no observado desde el 18 de julio de 2024. Con este desempeño, la moneda mexicana se ubicó como la tercera más apreciada dentro de la canasta amplia de principales cruces internacionales, en una jornada en la que el dólar mostró un fortalecimiento de 0.18%, de acuerdo con su índice ponderado.
La apreciación del peso ocurrió en paralelo al avance del peso colombiano, que registró una ganancia de 2.32%, convirtiéndose en la divisa más apreciada del día. El peso colombiano cerró en 3,646.30 unidades por dólar, su mejor nivel desde junio de 2021, impulsado por factores políticos, luego de que una encuesta mostrara al candidato opositor Abelardo de la Espriella con 28% de respaldo, superando al aspirante de izquierda Iván Cepeda, de cara a la primera vuelta presidencial programada para el 31 de mayo.
Analistas destacaron que el peso mexicano, al ser la divisa latinoamericana con mayor volumen de operación en el mercado cambiario —7.6 veces superior al del peso colombiano—, suele ser utilizado como instrumento para especular sobre el desempeño de otras monedas de la región, además de cotizar las 24 horas del día, a diferencia de otras divisas emergentes.
En el mercado cambiario global, las monedas de economías emergentes lideraron las ganancias, con avances del peso argentino (0.64%), el ringgit de Malasia (0.15%) y el sol peruano (0.03%). En contraste, las mayores depreciaciones se observaron en el yen japonés (-0.63%), la corona sueca (-0.60%), el rublo ruso (-0.60%), el dólar neozelandés (-0.59%) y el won surcoreano (-0.51%).
El fortalecimiento del dólar estuvo relacionado con la publicación de indicadores económicos en Estados Unidos que reforzaron la expectativa de que la Reserva Federal retrasará el próximo recorte en la tasa de interés, el cual el mercado ahora anticipa hasta el 17 de junio. En este contexto, la inflación al consumidor de diciembre se ubicó en 2.68% anual, desacelerándose por segundo mes consecutivo y en línea con lo esperado. La inflación subyacente sorprendió a la baja al colocarse en 2.64%, por debajo del consenso del mercado.
Sin embargo, al interior de los componentes se observaron señales mixtas. Mientras la inflación de mercancías fue prácticamente nula en términos mensuales, reflejando un menor traslado de aranceles a los consumidores, la inflación de servicios se aceleró a 0.29%, impulsada por el rubro de vivienda, que mostró su mayor avance mensual desde agosto y rompió una racha de 12 meses de desaceleración anual.
En el ámbito político, el presidente Donald Trump volvió a criticar al titular de la Reserva Federal, Jerome Powell, acusándolo de mala gestión en las renovaciones del banco central y reiterando su intención de anunciar un reemplazo en las próximas semanas. Estas declaraciones incrementaron la percepción de riesgo sobre la independencia de la Fed, factor que también influyó en los mercados financieros.
En cuanto al comercio internacional, Trump afirmó que Estados Unidos no obtiene una “ventaja real” del T-MEC, comentarios que fueron interpretados con relativa moderación por los mercados, en un año clave para la primera revisión del tratado.
Los mercados financieros globales reaccionaron con cautela. En Wall Street, el Dow Jones cayó 0.80%, el S&P 500 retrocedió 0.19% y el Nasdaq Composite perdió 0.10%, presionados por la expectativa de tasas altas por más tiempo. En Europa, el STOXX 600 bajó 0.08%, aunque varios índices alcanzaron máximos históricos durante la sesión. En México, el IPC de la Bolsa Mexicana de Valores retrocedió 0.61%, con pérdidas destacadas en emisoras de consumo y servicios.
En materias primas, el oro cerró con una baja marginal de 0.23%, tras alcanzar un nuevo máximo histórico intradía, mientras que la plata avanzó 2.19%, también en máximos históricos. El petróleo subió 2.57%, hasta 61.03 dólares por barril, ante el aumento de tensiones geopolíticas en Irán, que mantienen riesgos sobre la oferta global.
En conjunto, la jornada reflejó un entorno financiero dominado por la cautela ante la política monetaria de Estados Unidos, la incertidumbre política y geopolítica, y una mayor selectividad de los inversionistas, factores que, pese al fortalecimiento del dólar, permitieron al peso mexicano consolidarse en niveles que no se observaban desde mediados de 2024.