Pide Waldo Fernández privilegiar acero regio en obras del Metro
Senador considera que los megaproyectos de infraestructura deben convertirse en motores de la industria local, especialmente ante el impacto de los aranceles de EU al acero mexicano
Por César Sánchez
Monterrey, NL.- Las multimillonarias obras de ampliación del Metro de Monterrey deberían priorizar el uso de insumos nacionales, particularmente acero y cemento producidos en Nuevo León, afirmó el senador Waldo Fernández, quien consideró que los proyectos de infraestructura pública representan una oportunidad para fortalecer las cadenas productivas locales y generar un mayor impacto económico en la entidad.
«Somos la capital del acero en México. Aquí están los grandes jugadores de la industria acerera nacional y, en la dinámica actual de los aranceles de Estados Unidos al acero mexicano, ayudaría mucho a la economía que este tipo de obras utilicen insumos nacionales», señaló el legislador.
Las declaraciones ocurren en momentos en que Nuevo León desarrolla uno de los programas de infraestructura de transporte más ambiciosos del país, con la construcción de las Líneas 4 y 6 del Metro, además de la modernización de la Línea 1. Diversas estimaciones ubican la inversión total de estos proyectos por encima de los 15 mil millones de pesos, convirtiéndolos en uno de los principales detonadores de demanda para sectores como el acero, cemento, concreto prefabricado y construcción especializada.
Fernández reconoció que desconoce qué porcentaje del acero utilizado en las obras proviene de productores nacionales o locales, pero sostuvo que existe un legítimo interés público por transparentar el origen de los materiales empleados.
“Los ciudadanos tienen derecho a conocer el origen del acero y de los insumos que se están utilizando, así como saber si constructoras locales están participando como proveedoras del consorcio encargado de las obras”, comentó.
El senador argumentó que privilegiar la proveeduría regional genera beneficios económicos que trascienden la propia construcción de la infraestructura.
“Incentivar la economía local siempre genera beneficios directos e indirectos. Cuando una obra de esta magnitud compra materiales y servicios en la región, el impacto se multiplica en empleos, inversión y actividad económica”, dijo.
Nuevo León concentra buena parte de la capacidad siderúrgica del país, con operaciones de empresas como Ternium, ArcelorMittal México, Deacero, Villacero, y una amplia red de transformadores y fabricantes de productos derivados del acero que abastecen a sectores estratégicos como construcción, automotriz y electrodomésticos.
La propuesta del legislador cobra relevancia en un entorno marcado por las tensiones comerciales entre México y Estados Unidos. La industria siderúrgica mexicana enfrenta presiones derivadas de medidas arancelarias y restricciones comerciales en el mercado estadounidense, por lo que una mayor participación en proyectos públicos de infraestructura podría convertirse en un mecanismo de compensación para sostener la demanda interna.
Aunque Fernández reconoció que la fase más intensiva en consumo de acero estructural y cemento podría encontrarse ya avanzada en las obras del Metro, expresó su deseo de que los materiales empleados hayan sido de origen nacional y así sea en los próximos proyectos de infraestructura.
«Ojalá ya haya habido acero y cemento mexicano en estas obras», concluyó.
La discusión se suma a un debate cada vez más frecuente sobre el contenido nacional en los proyectos de infraestructura pública, particularmente en sectores estratégicos donde México cuenta con capacidad industrial suficiente para abastecer la demanda y generar un mayor efecto multiplicador sobre la economía regional.