Empresas y Negocios

Reforma al IMPI acelera el registro de patentes e incorpora criterios sobre inteligencia artificial

La reciente reforma a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial (LFPPI) marca un cambio en el sistema de patentes en México al establecer plazos máximos para la resolución de solicitudes, incorporar elementos relacionados con la inteligencia artificial (IA) y fortalecer la gestión estratégica de los activos intangibles de las empresas.

De acuerdo con especialistas de la firma legal Pérez Correa González, las modificaciones buscan hacer más eficiente el proceso de protección de la innovación en el país, donde el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) registra entre 8,000 y 10,000 patentes al año, aunque alrededor del 90% corresponde a solicitantes extranjeros.

Uno de los principales cambios consiste en la reducción de los tiempos de resolución. Con la reforma, el IMPI deberá emitir una resolución en un plazo máximo de cuatro años para patentes y modelos de utilidad, mientras que los diseños industriales tendrán un límite de dos años, frente a procesos que anteriormente podían extenderse por más de cinco años.

La legislación también incorpora la figura de publicación anticipada, mecanismo que permitirá hacer públicas las solicitudes de patente antes de su concesión en determinados casos, con el objetivo de fortalecer la protección frente a terceros, aunque obligará a las empresas a definir con mayor cuidado el momento en que divulgan información técnica de sus desarrollos.

Otro de los aspectos relevantes es la incorporación de disposiciones relacionadas con el uso de inteligencia artificial, un tema que comienza a ganar espacio dentro de la regulación de la propiedad industrial.

Lídia Velázquez, Of Counsel de Pérez Correa González, señaló que el creciente uso de IA plantea nuevos desafíos en materia de titularidad de invenciones, responsabilidad por el uso de estas tecnologías y protección de activos intangibles.

«La incorporación de plazos máximos de resolución busca avanzar hacia un sistema más moderno y eficiente. Sumado a ello, se integran elementos relacionados con el uso de inteligencia artificial y se reduce la incertidumbre jurídica», indicó.

La especialista añadió que la reforma también obliga a las empresas a replantear la administración de sus portafolios de propiedad industrial, pasando de una estrategia centrada únicamente en el registro de patentes a una gestión enfocada en maximizar su valor mediante licencias, transferencia tecnológica y nuevos modelos de negocio.

En sectores intensivos en innovación, donde los activos intangibles representan gran parte del valor empresarial, la reforma busca convertir la propiedad industrial en una herramienta para fortalecer la competitividad, atraer inversión y generar nuevas oportunidades de crecimiento.

Especialistas consideran que el éxito de la reforma dependerá de su implementación efectiva y de la capacidad del IMPI para reducir rezagos en procedimientos administrativos, al tiempo que adapta el marco regulatorio a los retos que plantea la innovación tecnológica y la inteligencia artificial.

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