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Reportan 0.28% de contracción en consumo privado en septiembre

3 de diciembre de 2024.- El consumo privado es el componente más grande de la demanda agregada, ya que representa aproximadamente dos terceras partes del PIB de México.

Además, el consumo es quizá el indicador más importante del bienestar económico de la población, ya que refleja la capacidad de los hogares para satisfacer sus necesidades a través de la compra de bienes y servicios. Un alto nivel de consumo sugiere que los hogares disponen de ingresos suficientes, y eso es una señal positiva de la economía.

Sin embargo, las decisiones de consumo no solo dependen del nivel de ingresos, sino también de otros factores como la confianza del consumidor, las tasas de interés y las expectativas sobre el futuro económico del país.

En un entorno de incertidumbre, como el que México ha enfrentado recientemente, las decisiones de los consumidores pueden volverse más cautelosas, afectando al consumo y al crecimiento económico. De acuerdo con las últimas cifras de consumo privado, disponibles a septiembre, es evidente que los riesgos para el crecimiento de este importante componente de la demanda agregada han comenzado a materializarse.

En septiembre, el consumo privado se contrajo 0.28% mensual, derivado de una caída en el consumo de bienes importados. Cabe mencionar que la caída en este tipo de consumo está asociada a la depreciación del peso frente al dólar durante la segunda mitad del año. Asimismo, en septiembre, el consumo privado de México registró el menor crecimiento anual desde febrero del 2021, cuando el consumo mostró una contracción de 5.37%. Lo anterior deja entrever un claro entorno de desaceleración para el consumo. Esto, sumado a un crecimiento acumulado de 3.61% en los primeros nueve meses del año (por debajo a los crecimientos acumulados del 2023 y 2022), refuerza las señales de un debilitamiento general del consumo.

Hacia adelante, todavía persisten riesgos para el desempeño positivo del consumo en México hacia el cierre de año, entre ellos:

  1. Depreciación del peso, que encarece los bienes importados y reduce el poder adquisitivo de las familias para adquirir este tipo de bienes.
  2. Baja creación de empleo, que limita el ingreso disponible y afecta la confianza de los hogares.
  3. Presiones inflacionarias, derivadas de factores como la inseguridad pública y el posible impacto de aranceles entre Estados Unidos y México.
  4. Tasa de interés elevada, que encarece el crédito al consumo.
  5. Inseguridad pública, pues limita la movilidad y las actividades de las personas, disminuyendo el gasto en bienes y servicios presenciales. Y además, afecta la confianza del consumidor.
  6. Incertidumbre política, ante la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos pues cabe recordar que Trump se ha caracterizado por sus posturas proteccionistas. Particularmente con un enfoque estricto hacia México, especialmente en materia comercial y migratoria.
  7. Posibilidad de deportaciones masivas de migrantes mexicanos en Estados Unidos, pues es una de las políticas restrictivas migratorias propuestas por Donald Trump. Este escenario impactaría directamente a las remesas enviadas a México, que son una fuente de ingreso para muchas familias mexicanas. Hay que recordar que en Estados Unidos hay cerca de 10.7 millones de mexicanos (nacidos en México), de los cuales 5.1 millones podrían estar de forma irregular.

La caída de las remesas tendría un impacto directo sobre el PIB, pues estas son usadas principalmente para el consumo privado. En 2024 las remesas explican cerca del 2.6% del PIB de México, por lo que un escenario en que las remesas caigan 20%, podría afectar el crecimiento del PIB en aproximadamente 0.5 puntos porcentuales. De ocurrir una contracción de las remesas, su impacto no sería uniforme a nivel estatal.

Los estados más afectados serían los que reciben más remesas como proporción de su PIB1: Chiapas (16.3%), Guerrero (14.2%), Zacatecas (11.7%), Michoacán (11.2%), Oaxaca (10.3%), Nayarit (7.5%), Guanajuato (6.9%) y Morelos (6.3%). En conjunto, en 2024 (primeros 3 trimestres) estos estados explicaron el 40.03% de las remesas que llegan a México.

Tomando estos factores en cuenta, se mantiene la proyección de un crecimiento del consumo privado de 2.7% para 2024 y de 1.2% para 2025.

Consumo privado, variación mensual

El indicador de consumo privado publicado por INEGI se integra de la siguiente forma:

  1. Consumo de bienes y servicios nacionales, que a su vez se integra por:
  2. Bienes nacionales, que incluye aquellos productos que son fabricados o producidos en México. Algunos de estos productos son: alimentos, electrodomésticos, ropa, entre otros.
  3. Servicios nacionales, aquellos servicios que se prestan en México. Por ejemplo, servicios de atención médica, entretenimiento, educación, turismo y otros servicios ofrecidos por empresas mexicanas.
  4. Consumo de bienes importados, aquellos productos que han sido fabricados en otros países y se importan a México para su consumo. Estos bienes pueden ser variados, por ejemplo: electrónicos, automóviles, maquinaria industrial, alimentos, entre otros.

El consumo privado mostró una contracción mensual de 0.28% en septiembre, siendo la primera caída desde junio (-0.19%), cuando el consumo se contrajo durante tres meses consecutivos (abril, mayo y junio), de acuerdo con cifras ajustadas por estacionalidad.

La contracción en septiembre se debe en su totalidad al consumo de bienes importados que registró una caída mensual de 4.14% (Tabla 1), la mayor desde marzo del 2022 (-4.54%). La caída en este tipo de consumo está asociada a la depreciación del peso frente al dólar durante la segunda mitad del año.

Por su parte, el consumo de bienes y servicios de origen nacional registró un crecimiento mensual de 0.32%, siendo el quinto mes consecutivo de avance. Al interior, el consumo de los bienes nacionales registró un incremento mensual de 0.47%, siendo también el quinto mes consecutivo de crecimiento. Por su parte, el consumo de los servicios nacionales mostró un avance mensual de 0.16%, siendo el cuarto mes continuo de crecimiento.

Consumo privado, variación anual

En su comparación anual, el consumo creció 1.74%, desacelerándose desde 3.39% y 2.79% en julio y agosto.

Este es el menor crecimiento anual desde febrero del 2021 (-5.37%), cuando el consumo privado de México se contrajo por doce meses consecutivos (marzo del 2020 a febrero del 2021), debido a la pandemia.

Destaca que todos los tipos de consumo se desaceleraron:

  • El consumo de bienes y servicios de origen nacional mostró un crecimiento anual de 1.39%, el menor desde abril (0.65%). Al interior:

o El consumo de bienes nacionales se desaceleró por tercer mes consecutivo para ubicarse en una tasa anual de 1.05%, el menor crecimiento desde la contracción de 0.89% registrada en abril.

o El consumo de servicios nacionales creció 1.70%, desacelerándose por segundo mes consecutivo.

Este crecimiento fue el menor desde mayo (1.55%).

  • Por su parte, el consumo de bienes importados creció 4.18% anual, la menor tasa desde febrero del 2023.

Consumo privado, cifras acumuladas de enero a agosto.

Finalmente, el consumo privado en México acumula un crecimiento anual de 3.61% en los primeros nueve meses del año, ubicándose por debajo de los crecimientos observados para el mismo periodo, pero del 2023 y 2022 de 4.17% y 4.96%, respectivamente (Figura 5). Al interior de todos los tipos de consumo, el consumo de bienes de origen nacional y el de bienes importados se ubicaron por encima de lo registrado en 2023.

Al interior, el consumo de bienes y servicios de origen nacional acumula un crecimiento anual de 1.40% (por debajo de los crecimientos de 2.24% y 6.41% observados en los 9 meses del 2023 y 2022). Por un lado, el consumo de bienes de origen nacional acumula un crecimiento de 0.70%, ubicándose por encima de lo registrado en 2023 (0.24%) pero por debajo de lo registrado en 2022 (3.88%). Por otro lado, el consumo de servicios de origen nacional acumula un crecimiento de 2.16%, por debajo a lo registrado en 2023 y 2022 de 4.61% y 9.59%, respectivamente. Por último, el consumo de bienes importados se ubicó por encima de lo registrado en 2023 y 2022 (13.40% y -0.12%, respectivamente).

 

 

Reportacero

 

 

 

 

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