Respaldan con máxima calificación crediticia a los certificados bursátiles vinculados al fondo de aportaciones múltiples
En una reciente evaluación del sector financiero público, se ratificó la calificación nacional en el nivel máximo de «AAA(mex)vra» para el programa de certificados bursátiles fiduciarios (CBF) respaldados por el Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM). Esta acción comprende tanto al programa general, que cuenta con una capacidad autorizada de hasta 20,000 millones de pesos, como a su primera emisión específica (clave de pizarra MEXBNCB 26X) por un monto de hasta 8,000 millones de pesos.
La colocación de la serie MEXBNCB 26X se efectuó el pasado 6 de mayo de 2026 tras recibir la aprobación de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), estableciendo un plazo de amortización creciente de aproximadamente 13.2 años. Los títulos devengarán un rendimiento anual a tasa fija del 9.92%, protegiendo la estructura contra la volatilidad de los mercados de tasas de interés. El calendario financiero estipula que los pagos semestrales, destinados a cubrir tanto capital como intereses, comenzarán formalmente el 10 de julio de 2026 y concluirán el 10 de julio de 2039.
El mecanismo del Fideicomiso Emisor opera bajo un esquema de potenciación diseñado para que las entidades federativas —los 31 estados y la Ciudad de México— obtengan recursos financieros de manera anticipada. En contrapartida, las administraciones locales comprometieron por un período de 25 años el 25% de los flujos actuales y futuros derivados del FAM. Los recursos netos captados se canalizan a un fideicomiso de distribución, encargado de dispersar los fondos hacia los estados exclusivamente para el desarrollo y ejecución de proyectos de infraestructura física educativa.
La viabilidad de la calificación se fundamenta en que todos los factores clave de la estructura fueron evaluados en la categoría de «Más Fuerte». El servicio de la deuda descansa sobre el comportamiento del FAM, un fondo que ha mostrado una tendencia creciente ligada a la Recaudación Federal Participable (RFP) y que registró una tasa media anual de crecimiento real del 4.8% entre 2021 y 2025, cifra superior al avance del Producto Interno Bruto (PIB) en el mismo lapso. Asimismo, la Ley de Coordinación Fiscal blinda la estructura al permitir afectar el monto que resulte mayor entre el año en curso o el año de contratación (2026), mitigando los riesgos de volatilidad a largo plazo.
La gestión operativa de la emisión se realiza a través del Fideicomiso Emisor número 2595, operado por Banco Invex en su calidad de fiduciario. La solidez del instrumento se refuerza mediante un fondo de reserva cuyo saldo objetivo debe equivaler a 1.1 veces el importe de las obligaciones financieras de los seis meses subsecuentes. Debido a que el diseño legal y los flujos garantizan una alta certeza de pago, y al cumplir con los atributos de máxima seguridad, la calificación final de estos certificados se situó a la par de la nota soberana del Gobierno Federal mexicano.