INTERNACIONALES

10 recomendaciones para la Unión Europea sobre financiación sostenible en los países emergentes

Antoni Ballabriga, director global de Inteligencia en Sostenibilidad de BBVA y miembro del grupo de expertos de alto nivel (HLEG, en sus siglas en inglés) de la UE sobre la ampliación de la financiación sostenible para los países de rentas bajas y medias, resume en esta tribuna las principales conclusiones y recomendaciones que ha elevado este grupo de expertos a la Comisión Europea.

Se ha publicado el informe final del grupo de expertos de alto nivel (HLEG, en sus siglas en inglés) de la UE sobre la ampliación de la financiación sostenible para los países de rentas bajas y medias por mandato de la Comisión Europea. Las principales tareas del grupo han consistido en identificar los retos y las oportunidades de la financiación sostenible en los países de rentas bajas y medias, y en formular recomendaciones a la Comisión Europea sobre cómo aumentar los recursos procedentes del capital privado para cerrar el actual déficit de financiación de los ODS. Asimismo, se pretende acelerar los flujos financieros privados para la puesta en marcha del Global Gateway, la dimensión exterior del Pacto Verde para apoyar una recuperación verde, justa y resiliente en los países socios de la UE.

Como se afirma en el informe, «el reto de la sostenibilidad es global y requiere soluciones globales que no dejen a nadie atrás». Existe una brecha mundial cada vez mayor en la financiación necesaria para la consecución de los ODS, estimada el año pasado por la OCDE en 3,9 billones de dólares anuales. Los fondos públicos, cada vez más exprimidos, y la financiación en condiciones favorables son claramente insuficientes para salvar esta brecha. En mi opinión, tenemos que reimaginar cómo funciona la financiación sostenible para atraer capital privado a escala y proporcionar apoyo financiero y técnico a todos los mercados emergentes y economías en desarrollo para garantizar una transición justa e inclusiva. La UE puede desempeñar un papel clave promoviendo el entorno propicio para lograr este objetivo.

«El reto de la sostenibilidad es global y requiere soluciones globales que no dejen a nadie atrás»

El HLEG reunió durante 18 meses a un multidisciplinar grupo de 20 expertos internacionales que representaban una amplia gama de conocimientos, tanto financieros como no financieros. Entre ellos, inversores transfronterizos de la UE, inversores y empresas locales, reguladores, sociedad civil y el mundo académico. BBVA ha tenido el privilegio de participar como miembro. Su papel ha sido decisivo para compartir la experiencia y los puntos de vista como institución financiera del sector privado con una sólida trayectoria en mercados emergentes y en asociación con bancos multilaterales de desarrollo.

La comisaria de Alianzas Internacionales, Jutta Urpilainen; la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva; y la directora de influencia en Políticas de WWF, Alice Ruhweza; junto a los miembros integrantes del grupo de expertos de alto nivel (HLGE, por sus siglas en inglés)

Este es el resumen de las 10 recomendaciones para la Comisión Europea incluidas en el informe:

Desarrollar un nuevo modelo de alianza estratégica con los países de rentas bajas y medias basado en un diálogo político, económico, social, empresarial y regulatorio de alto nivel, para facilitar una oferta coordinada de la UE. Este modelo debe aglutinar a las principales partes interesadas por parte del país socio con la UE, sus Estados miembros, los bancos de desarrollo locales, el Banco Europeo de Inversiones, los inversores y las empresas de la UE.

Prestar apoyo financiero de forma más ágil y adecuada para ampliar el desarrollo de proyectos sostenibles.

Potenciar la agilidad y la capacidad de apoyo financiero exterior de la UE, seleccionando al mismo tiempo los instrumentos presupuestarios de la UE más eficaces (o una combinación de ellos) para movilizar el capital privado, adaptados al contexto.

Crear una plataforma digital única de la UE como punto de entrada para los proyectos sostenibles en los países de rentas bajas y medias, que ayude a coordinar y gestionar el desarrollo de proyectos sostenibles a lo largo del ciclo de vida.

Pedir a los bancos multilaterales que ajusten su mandato, sus modelos de negocio y sus estructuras de incentivos para potenciar a escala la movilización del sector privado en favor de los ODS, incluidas las acciones por el clima. Además, de solicitar a los Estados miembros de la UE que reevalúen y reformen el mandato, los modelos empresariales y las estructuras de incentivos de sus bancos de desarrollo nacionales con respecto a los objetivos de movilización del sector privado.

Junto con los bancos multilaterales de desarrollo, incluidos el Banco Mundial, el FMI y los bancos nacionales de desarrollo, deberán poner en marcha una iniciativa ambiciosa para apoyar el reciclaje y la titulización de activos sostenibles (valores respaldados por activos) en los países de rentas bajas y medias, cuando proceda, a fin de crear el espacio fiscal necesario para sus inversiones en infraestructuras sostenibles y resilientes.

Asignar recursos específicos a la financiación del riesgo de catástrofes para los países de rentas bajas y medias, y apoyar la adopción de instrumentos como los bonos CAT (catastrophe bond, por sus siglas en inglés) y la puesta en común de riesgos. Para ello, la Comisión deberá explorar enfoques que combinen los seguros y la financiación de la adaptación/resiliencia e integrar una perspectiva de resiliencia en las inversiones de los bancos de desarrollo.

Ofrecer asistencia técnica y financiar la investigación sobre la medición precisa del impacto social y el riesgo, y explorar las ventajas de apoyar áreas maduras de financiación social, como la movilización de financiación privada a través de emisiones soberanas, cuasi-soberanas u otras emisiones del sector público de bonos sociales y de sostenibilidad.

Junto con las bancos multilaterales y bancos nacionales de desarrollo, se deberá ayudar a los países de rentas bajas y medias a acceder a más financiación privada para restaurar su capital natural, mediante la ampliación de los mercados de créditos de carbono y biodiversidad de alta integridad, y para preservar el capital natural sobre la base del enfoque paisajístico y otros mecanismos financieros innovadores, incluidos los bonos vinculados a la conservación de la biodiversidad.

Aumentar el apoyo para ayudar a los países socios a poner en marcha los componentes básicos y las reformas jurídicas que sustentan el desarrollo de mercados de capitales locales que funcionen adecuadamente (incluidas las leyes de insolvencia, las normas prudenciales, las salvaguardias de transparencia e integridad del mercado, la protección de los inversores y la supervisión del mercado).

Abordar la cuestión del retorno del riesgo para los inversores de la UE frente al coste de financiación para los beneficiarios:

Impulsar mercados de capitales locales de pleno derecho en los países de rentas bajas y medias. La Comisión Europea debe apoyar los instrumentos financieros sostenibles denominados en moneda local y, a tal fin, estudiar la posibilidad de establecer un importante mecanismo de financiación sostenible que se financie en moneda local de forma que reduzca su exposición al tipo de cambio, contando con la presencia y el apetito de los inversores institucionales (especialmente locales).

Reconocer adecuadamente en la legislación financiera de la UE la transición público-privada sin riesgo y/o los fondos sostenibles en los países de rentas bajas y medias a través de un marco jurídico específico de la UE. Dicho marco también debe garantizar que los regímenes prudenciales de la UE reflejen fielmente los riesgos asociados, teniendo en cuenta el mecanismo de reducción del riesgo de la estructura y la calidad de los activos subyacentes.

Contar con un grupo de trabajo específico para abordar las causas fundamentales del elevado riesgo sistémico del tipo de cambio en los países de rentas bajas y medias y el coste prohibitivo de la cobertura, contando además con la aportación de expertos de los sectores público y privado en el ámbito del tipo de cambio en los países de rentas bajas y medias.

Prestar asistencia técnica coordinada a través de un centro de asesoramiento sobre finanzas sostenibles especializado y dotado de recursos suficientes, que ayude a los países de rentas bajas y medias a desarrollar marcos fiables de finanzas sostenibles (taxonomías, requisitos de divulgación, normas), fomentando al mismo tiempo la interoperabilidad.

Desarrollar un programa específico para ayudar a las pymes de los países de rentas bajas y medias a acceder a financiación sostenible, incluidas las que operan dentro de cadenas de valor sostenibles globales, con los incentivos financieros y no financieros adecuados.

Entre los miembros de este grupo de alto nivel se encontraban reconocidas personalidades en este ámbito como el responsable de regulación de Sustainalytics, Hans-Ulrich Beck; la responsable de Finanzas Sostenibles de la bolsa de Luxemburgo, Laetitia Hamon; la expresidenta del consejo de estándares globales de sostenibilidad del GRI (Global Reporting Initiative), Judy Kuszewski; la directora de Inversión Responsable de Amundi, Elodie Laugel;  la directora ejecutiva y responsable del programa del Instituto de Cambio Climático de la Universidad de Oxford, Nicola Ranger; la directora de influencia en Políticas de WWF, Alice Ruhweza; o el responsable de Mercados de Deuda de Mercados Emergentes de Nordea Asset Management, Thede Rüst.

El 30 de septiembre de 2022, BBVA anunciaba su participación en este grupo de expertos de alto nivel europeo encargado de proporcionar recomendaciones para impulsar la financiación sostenible en los países emergentes y cerrar la actual brecha de financiación de los ODS.

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