MONTERREY

Estudiantes de la UDEM derriban barreras culturales enseñando español en Tailandia

A través de un programa virtual y a pesar de las 13 horas de diferencia académica, alumnos de bachillerato conectaron Nuevo León con el continente asiático.

El intercambio cultural y la tecnología han demostrado que las distancias geográficas no son un impedimento para la educación. Estudiantes de la Prepa UDEM San Pedro concluyeron con éxito el Proyecto México-Tailandia, una iniciativa académica virtual coordinada por la Universidad de Monterrey que llevó la enseñanza del idioma español a jóvenes de bachillerato en el país asiático.

Durante el ciclo escolar que comprendió de septiembre de 2025 a marzo pasado, un grupo de 32 alumnos mexicanos se conectó semanalmente con estudiantes del Hua Hin International School, una institución de Tailandia que imparte el bachillerato internacional. Esta edición marcó la cuarta ocasión en que ambas instituciones colaboran para fortalecer el aprendizaje global mediante la metodología de asesorías personalizadas.

Ricardo Orta, coordinador del programa Acciones Solidarias de la Prepa UDEM San Pedro, detalló que el vínculo nació gracias a la gestión de la Dirección de Programas Internacionales de la UDEM. La dinámica consistió en emparejar a un estudiante de la UDEM con uno de Tailandia para trabajar sobre un temario específico diseñado previamente. Aunque el contacto inicial se dio en inglés para acordar las pautas de trabajo, el propósito central fue que los alumnos tailandeses practicaran y reforzaran el español como su segunda o tercera lengua.

El proyecto implicó un notable esfuerzo logístico debido a la diferencia de 13 horas entre ambos países. Para coincidir con el horario nocturno de los estudiantes en Asia, los asesores mexicanos debieron conectarse durante las primeras horas de la mañana de los fines de semana. «Nuestros alumnos se levantaban ya sea sábado o domingo a dar su clase a las siete, ocho o nueve de la mañana», recordó Orta.

Los encuentros virtuales, realizados de manera individual a través de plataformas como Zoom o Meet, no se limitaron a las reglas gramaticales. Las sesiones se convirtieron en un espacio de intercambio cultural donde se dialogó sobre la estructura familiar, el diseño de las ciudades y tradiciones de gran relevancia nacional como el Día de Muertos y las festividades navideñas. Según el docente, esto generó un doble enriquecimiento que permitió a los jóvenes mexicanos asomarse también a la cultura tailandesa.

Además del beneficio lingüístico, el programa impulsó el desarrollo de habilidades blandas en los preparatorianos de Nuevo León. Al ser los responsables de diseñar sus propias clases mediante herramientas digitales como PowerPoint o Canva, los estudiantes reforzaron su autogestión y la administración del tiempo. «Aunque no salen del país, fortalecen la mentalidad internacional porque entienden los límites del idioma y de la comunicación», concluyó el coordinador sobre el impacto de esta experiencia solidaria y global.

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