Altos costes siderúrgicos en Europa impulsan la producción al extranjero
12 de agosto de 2026.- El sector siderúrgico europeo está experimentando una transformación crucial debido a la presión de los altos costes energéticos, el exceso de capacidad global de producción de acero, el aumento de las importaciones y los costes del carbono.
Según un análisis de PwC Alemania, la tecnología de altos hornos de carbón dejará de ser el método de producción más económico en cualquier región para 2040. Para que Europa siga siendo competitiva, necesita orientarse hacia el acero secundario, el acero primario con bajas emisiones de carbono y la producción de alto valor añadido.
La industria siderúrgica europea está experimentando una transformación estructural bajo la presión de la competencia global, así como de los costes energéticos y de carbono.
Según un análisis de PwC Alemania, los elevados costes energéticos y de producción en Europa se combinan con el exceso de capacidad global de producción de acero y una fuerte presión a la importación, mientras que la ventaja competitiva de las regiones fuera de Europa en la producción de acero bajo en carbono aumenta gradualmente. Si bien el Sistema de Comercio de Emisiones (ETS) y el Mecanismo de Ajuste en Frontera del Carbono (CBAM) de la Unión Europea hacen que los costes de carbono sean más determinantes en las decisiones de producción, no se espera que estos mecanismos eliminen por completo la desventaja de Europa en cuanto a costes energéticos en comparación con las regiones ricas en recursos.
No se espera que la transformación del sector siderúrgico europeo se limite a cambios en las tecnologías de las fábricas. Las empresas también deben reevaluar la ubicación geográfica de las etapas de producción con alto consumo energético. El análisis de PwC recomienda que las empresas siderúrgicas europeas establezcan alianzas con operadores de instalaciones fuera de Europa, desarrollen colaboraciones tecnológicas y garanticen el acceso a materias primas y acero con bajas emisiones de carbono mediante acuerdos de suministro a largo plazo. Este enfoque podría reducir el impacto de los elevados costes energéticos en Europa, al tiempo que permitiría a los productores del continente acceder a acero con bajas emisiones de carbono a costes predecibles.
El foco de la competencia está cambiando de la producción al valor añadido.
La cuestión fundamental a la que se enfrenta la industria siderúrgica europea ya no es si toda la producción puede mantenerse en Europa, sino qué etapas de la cadena de valor pueden mantenerse de forma competitiva en Europa.
Según el análisis de PwC, una estructura que combine la producción secundaria de acero en Europa, la capacidad de producción de acero primario con bajas emisiones de carbono en Escandinavia y las importaciones selectivas se perfila como un modelo potencial para Europa.
Para Alemania, reforzar las actividades que requieren un alto nivel de conocimiento, como el diseño, la fabricación de precisión, la integración de sistemas, la certificación y el software, es de vital importancia.
Por lo tanto, el futuro de la competencia en el sector siderúrgico europeo dependerá no solo de producir más acero, sino también de obtener acero con bajo contenido de carbono al precio más competitivo y transformar este material en productos de alto valor añadido
Reportacero