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Cierra divisa en $17.40 pesos por dólar

24 de abril de 2026.- El peso cerró la semana con una depreciación de 0.53% o 9.1 centavos, cotizando alrededor de 17.40 pesos por dólar, con el tipo de cambio tocando un mínimo de 17.2805 y un máximo de 17.4660 pesos por dólar. El desempeño del tipo de cambio se puede dividir en dos etapas. Durante los primeros tres días de la semana, el tipo de cambio mostró un comportamiento lateral, cotizando la mayor parte del tiempo en un canal entre 17.30 y 17.35 pesos por dólar, debido a la incertidumbre y la falta de claridad sobre el cese al fuego entre Estados Unidos e Irán y la posibilidad de que se reanuden las conversaciones entre ambos países. En una segunda etapa, a partir del jueves el tipo de cambio enfrentó presiones al alza, alcanzando un máximo en la semana de 17.4660 pesos por dólar, después de que Israel declaró que estaban esperando la aprobación de Estados Unidos para reanudar la guerra.

En la sesión del viernes, la aversión al riesgo se moderó parcialmente, ante noticias de que se realizará una segunda ronda de conversaciones en Pakistán, en donde podría alcanzarse un acuerdo de paz. Durante la sesión, la Casa Blanca confirmó que este sábado viajarán el enviado especial Steve Witkoff y el yerno de Donald Trump, Jared Kushner, para sostener las conversaciones.

Es importante mencionar que, durante la semana comprendida entre el miércoles 15 y el martes 21 de abril, las posiciones especulativas netas a la espera de una apreciación del peso se incrementaron en 14.84% u 8,747 contratos, para ubicarse en 67,701 contratos, cada uno de 500 mil pesos. Lo anterior fue resultado de una caída de las posturas brutas en contra del peso de 3.26% o 1,133 contratos, mientras que las posturas brutas a favor del peso se incrementaron en 8.13% o 7,614 contratos. Lo anterior podría reflejar un menor nerviosismo del mercado sobre posibles depreciaciones adicionales del peso mexicano y abre la puerta a que el tipo de cambio se acerque de nuevo a niveles mínimos en el año cercanos a 17.10 pesos por dólar. Esto puede deberse a la baja volatilidad del peso, en relación a otras divisas, lo que lo hace más atractivo para operaciones de carry trade.

En la canasta amplia de principales cruces, las divisas más depreciadas durante la semana fueron: el peso argentino con 2.47%, el peso chileno con 2.09%, el sol peruano con 1.46%, la rupia india con 1.44%, el rand sudafricano con 1.30% y el florín húngaro con 1.24%. Las únicas divisas apreciadas en la semana fueron: el rublo ruso con 0.95%, el peso colombiano con 0.89%, la corona noruega con 0.67%, el dólar taiwanés con 0.26%, el dólar canadiense con 0.20% y la libra esterlina con 0.10%.

En el acumulado del año, las divisas más depreciadas son: la rupia india con 4.88%, la lira turca con 4.81%, el sol peruano con 3.66%, la rupia de Indonesia con 3.29%, el won surcoreano con 2.19% y el yen japonés con 1.73%. Las divisas más apreciadas son: el real brasileño con 9.07%, la corona noruega con 7.66%, el dólar australiano con 6.68%, el shekel israelí con 6.19%, el peso colombiano con 5.77% y el florín húngaro con 4.93%.

En el mercado de materias primas destacaron las ganancias en los precios de energéticos, pues el estrecho de Ormuz permanece cerrado.

El petróleo WTI cerró la semana cotizando en 94.91 dólares por barril, con un avance de 14.92%, cortando una racha de dos semanas al hilo de pérdidas. Además, esta es su mayor ganancia semanal desde la semana que terminó el 6 de marzo (23.48%). Con respecto al inicio de la guerra, el WTI suma un avance de 40.70%.

El petróleo Brent terminó la semana cotizando en 105.84 dólares por barril, con un avance de 17.11%, terminando con una racha de dos semanas seguidas a la baja. Esta es su ganancia semanal más alta desde la semana que acabó el 6 de marzo (20.63%). Con respecto al comienzo de la guerra, el Brent muestra un aumento de 44.63%.

El gas natural en Europa concluyó la semana cotizando en 44.35 euros por MWh, con un avance de 14.40%. Así, este commodity interrumpió cuatro semanas al hilo de pérdidas, mostrando un retroceso de 34.67% en ese periodo. A pesar de ello, el precio aún se mantiene muy elevado, pues con respecto al comienzo de la guerra ha subido 40.75%.

El gas natural en Estados Unidos acabó la semana cotizando en 2.51 dólares por millón de BTU, con una caída semanal de 5.98%. Así, esta materia prima ha caído en diez de las últimas doce semanas, mostrando un retroceso de 37.89% en ese periodo. Con respecto a su nivel previo al inicio de la guerra, el gas muestra un rezago de 11.98%. Es importante mencionar que, a diferencia de los demás commodities, el gas natural en Estados Unidos no ha sido presionado al alza debido a su alta producción al interior de ese país y porque las terminales para exportación están operando prácticamente en su capacidad total.

La guerra también está presionando al alza los precios globales de los fertilizantes y los alimentos, pues estos son transportados en buques y el cierre del estrecho de Ormuz complica su comercio global:

El índice FAO de alimentos cerró marzo cotizando en 128.48 puntos, su mayor nivel desde septiembre del 2025, con un avance de 2.40%, su mayor ganancia mensual desde septiembre del 2024.

El contrato activo de Urea Granular en el Medio Oriente cerró la semana en 850.50 dólares por tonelada métrica, con un incremento semanal de 0.06%. Respecto al inicio de la guerra, el precio muestra un incremento de 77.19%.

El mercado de capitales cerró la semana con resultados mixtos entre los principales índices bursátiles a nivel global. En Estados Unidos, se observaron ganancias principalmente en emisoras del sector tecnológico y sector energético. El Nasdaq Composite mostró un avance de 1.50%, ligando 4 semanas consecutivas de ganancias, alcanzando un nuevo máximo histórico de 24,854.04 puntos. El S&P 500 ganó 0.55%, también hilando 4 semanas de avances y alcanzando un nuevo máximo histórico de 7,168.59 puntos. Al interior, resaltaron las ganancias de los sectores: energía (+3.21%), tecnologías de la información (+3.09%) y consumo básico (+1.17%). Por otro lado, el Dow Jones registró una pérdida de 0.44%, luego de 3 semanas de ganancias.

En Europa, el nerviosismo sobre la guerra y el cierre del estrecho de Ormuz llevaron a los índices a la baja. El STOXX 600 registró una pérdida de 2.54%, rompiendo una racha de 4 semanas consecutivas de ganancias. El DAX alemán mostró una caída de 2.32%, luego de 3 semanas de ganancias. Por su parte, el FTSE 100 de Londres cayó 2.70%, rompiendo una racha de 4 semanas de ganancias. En México, el IPC de la BMV cerró la semana con una pérdida de 0.85%, cayendo por segunda semana al hilo. Al interior, resaltaron las pérdidas de las emisoras: Genomma Lab (-10.80%), Volaris (-6.47%), Televisa (-5.64%), Grupo Aeroportuario del Sureste (-5.52%) y Grupo México (-5.11%).

En cuanto a noticias relevantes, durante la semana compareció ante el Senado el nominado a presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, quien mencionó que, de confirmarse como presidente de la Reserva Federal, será un actor independiente y que Trump no le ha pedido bajar la tasa de interés, luego de que varios senadores, principalmente demócratas, cuestionaran que Warsh podría ser una “marioneta” de Trump. Esto generó confianza en el mercado y también propició la ganancia del dólar durante la semana.

En la sesión del viernes, el Departamento de Justicia dio a conocer que abandonará la investigación criminal del actual presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, lo que abre la puerta a que Warsh sea confirmado por el Senado. El cambio de presidente de la Reserva Federal tiene implicaciones adicionales a la política monetaria. En la semana Warsh señaló que una Reserva Federal con un enfoque orientado a reformas puede generar un impacto significativo en la vida de los estadounidenses, aunque no envió señales sobre que implicarían estas reformas. No se puede descartar que, con el cambio de presidente de la Reserva Federal, se busque ampliar las atribuciones para otorgar liquidez a otros países, fortaleciendo la posición del dólar como divisa de reserva internacional. En la semana, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, comentó que varios países del Golfo Pérsico han solicitado líneas swap ante el riesgo de crisis por la guerra en Oriente Medio. Sin embargo, el Departamento del Tesoro tiene capacidad limitada, pues para otorgar líneas swap utiliza el Fondo de Estabilización del Tesoro (ESF por sus siglas en inglés), por un total de 219 mil millones de dólares. En contraste, la Reserva Federal podría otorgar líneas de swap ilimitadas debido a su capacidad de distensión monetaria. Aunque la posibilidad de que la Reserva Federal juegue un rol similar al Fondo de Estabilización del Tesoro es especulativa por ahora, de materializarse podría ser un esfuerzo por fortalecer la dominancia del dólar como divisa de reserva a nivel internacional.

Es importante notar que, durante la semana, sigue deteriorándose el panorama para la economía mexicana. En cuanto a indicadores económicos, destacó el Indicador Global de la Actividad Económica de febrero, que registró un crecimiento mensual de 0.11% y una contracción anual de 0.27%, su primera caída desde septiembre del 2025. Lo anterior eleva la probabilidad de que en el primer trimestre se haya registrado una contracción del PIB. Grupo Financiero BASE estima que, en el primer trimestre, el PIB se contrajo 0.6% trimestral, mostrando un crecimiento anual de 0.8%. Esta sería la mayor contracción trimestral del PIB desde el cuarto trimestre del 2024 (-0.98%). La estimación oportuna de crecimiento económico se dará a conocer el jueves 30 de abril.

Durante la semana, también empeoró el panorama de México rumbo a la revisión del T-MEC. Esta semana el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y la presidenta Claudia Sheinbaum se reunieron con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, para discutir la revisión del T-MEC. Tras estas reuniones, destacó la postura de Marcelo Ebrard, quien envió la señal de que el objetivo de la revisión no será la eliminación de aranceles, sino reducirlos en la medida de lo posible, señalando que “el mundo sin aranceles difícilmente regresará”. Lo anterior es una mala noticia por varios motivos: 1) se llega a la revisión del T-MEC con una postura débil y dispuesta a conceder a las demandas de la administración de Donald Trump, más que alcanzar términos favorables para México, 2) la permanencia de aranceles podría tratarse de una moneda de cambio para evitar atender otras demandas de la administración de Estados Unidos, relacionadas con asuntos de estado de derecho y apertura de sectores estratégicos y 3) la permanencia de aranceles podría derivar en un deterioro sostenido de sectores ya afectados, como el siderúrgico y el automotriz, cuyas exportaciones han caído ante los aranceles sectoriales. Además, se habla de un endurecimiento de las reglas de origen, lo cual sería un golpe adicional para la industria automotriz y la industria siderúrgica. La permanencia de aranceles y el endurecimiento de reglas de origen quitarían incentivos para las empresas extranjeras en México, por lo que la inversión extranjera directa frenaría su crecimiento.

De acuerdo con datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, en 2025 las exportaciones de México a Estados Unidos de automóviles de pasajeros (partida 8703) cayeron 10.71% respecto al 2024, mientras que las exportaciones de hierro y acero (capítulo 72) y artículos de hierro y acero (capítulo 73) cayeron 28.13% y 16.79% respectivamente. En los primeros dos meses del 2026, las exportaciones a Estados Unidos de vehículos de pasajeros acumulan una caída de 27.83% respecto al mismo periodo del 2025, mientras que las exportaciones de hierro y acero, y manufacturas de hierro y acero, registran caídas de 52.08% y 18.66%, respectivamente.

Finalmente, el jueves por la tarde se publicó en el Diario Oficial de la Federación una modificación de aranceles a las importaciones que se habían establecido desde el 7 de junio del 2022. Los aranceles modificados se ubican entre 5% y 35% para las importaciones de 185 fracciones arancelarias de: productos químicos, cosméticos, papel y cartón, textiles, acero, artes gráficas, manufacturas de aluminio, autopartes, material eléctrico, bicicletas, instrumentos musicales, muebles, entre otros, con el objetivo de apoyar el mercado interno. Es relevante destacar que la mayoría de los aranceles se ubican en el rango de 25-35%. De hecho, únicamente a tres fracciones se les impone el arancel mínimo de 5%. Además, resalta que esta medida no aplicará para los países con los que México tiene tratado comercial. La medida puede ser vista como un esfuerzo por cerrar filas con el mercado norteamericano, pero implica mayores costos para empresas en México, lo que podría traducirse en mayores presiones inflacionarias.

En la semana, el euro tocó un mínimo de 1.1669 y un máximo de 1.1791 dólares por euro. La libra tocó un mínimo de 1.3448 y un máximo de 1.3544 dólares por libra. Por su parte, el tipo de cambio del euro-peso tocó un mínimo de 20.2833 y un máximo de 20.4354 pesos por euro.

 

 

Reportacero

 

 

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