Cierra divisa en $17.49 pesos por dólar
30 de junio de 2026.- El peso cerró el primer semestre del 2026 con una apreciación de 2.86% o 51.5 centavos, cotizando alrededor de 17.49 pesos por dólar, tocando un máximo de 18.1643 el 31 de marzo y un mínimo de 17.0866 pesos por dólar el 18 de febrero, nivel no visto desde el 20 de agosto del 2024. El peso mexicano se ubicó en la posición 6 entre las divisas más apreciadas en la canasta amplia de principales cruces, a pesar de un incremento del dólar estadounidense de 1.55%, de acuerdo con su índice ponderado.
En el segundo trimestre del 2026, el peso se apreció 2.48% o 44.5 centavos, tocando un máximo de 17.9681 y un mínimo de 17.1276 pesos por dólar. En el trimestre, el tipo de cambio cotizó en promedio en 17.3876 pesos por dólar, con una volatilidad anualizada de 7.32%, bajando desde 10.61% en el primer trimestre del año y siendo la menor volatilidad desde el cuarto trimestre del 2025 (5.41%). El dólar ganó 0.56% en el segundo trimestre, de acuerdo con el índice ponderado.
En junio, el peso se depreció 0.76% o 13.3 centavos, tocando un mínimo de 17.1573 y un máximo de 17.6764 pesos por dólar. En el mes, el tipo de cambio cotizó en promedio en 17.3909 pesos por dólar, con una volatilidad anualizada de 7.50%, aumentando de 7.10% en mayo y siendo la mayor desde marzo del 2026. El peso se ubicó en la posición 25 entre las divisas más depreciadas en el mes. En el mes, el dólar mostró un avance de 1.95%, la mayor desde marzo.
En junio, la depreciación del peso se debió a factores internos y a factores externos. Cabe recordar que el 82% de las operaciones del peso se llevan a cabo fuera de México, por lo que el tipo de cambio depende significativamente de lo que sucede en el exterior, particularmente por las posiciones de carry trade en las que los inversionistas piden prestado a tasas de interés bajas en economías como Japón y Estados Unidos y lo invierten en otras economías como México.
El tipo de cambio peso-dólar responde a horizontes distintos. En el largo plazo se encuentra sostenido por las ganancias de productividad de periodos anteriores, que se reflejan en el peso con cierto rezago por su elevada inercia. Sin embargo, la productividad de México ha perdido dinamismo recientemente, lo que debilita esa ancla de largo plazo y apunta a una moneda más depreciada hacia adelante. En el corto plazo, su fortaleza depende principalmente del carry trade.
Así, el peso enfrenta numerosos riesgos de depreciación:
- La expectativa de que la Reserva Federal será más restrictiva y que podría subir su tasa de interés en 25 puntos base antes de que termine el año, luego de la decisión de política monetaria del 17 de junio.
Esta proyección restrictiva de la Reserva Federal viene acompañada por datos económicos:
– La inflación al consumidor de mayo se ubicó a tasa anual en 4.25%, acelerándose por cuarto mes consecutivo y alcanzando su mayor nivel desde abril del 2023. La inflación subyacente, que determina la trayectoria de la inflación general en el mediano y largo plazo, se ubicó en 2.85%, la mayor desde septiembre del 2025.
– La inflación al productor de mayo se ubicó en 6.46% en mayo, acelerándose por cuarto mes consecutivo, siendo la mayor inflación desde noviembre del 2022.
– El reporte de empleo de mayo mostró una creación de 172 mil posiciones laborales, según la encuesta a los establecimientos, muy por encima de la expectativa del mercado de 86 mil posiciones laborales. Asimismo, se revisaron al alza los datos de los dos meses previos por un total de 93 mil empleos, rompiendo una racha de 9 meses consecutivos de revisiones a la baja.
– El índice de precios del consumo personal (PCE deflator) de Estados Unidos, el dato preferido para monitorear la inflación por parte de la Reserva Federal, mostró una inflación anual de 4.07%, acelerándose por tercer mes consecutivo y ubicándose en su mayor nivel desde abril del 2023.
– Las cifras del PIB del primer trimestre de Estados Unidos del 2026 mostraron un crecimiento trimestral anualizado de 2.09% en su tercera y última revisión, muy por encima del 1.62% observado anteriormente y de la expectativa del mercado que esperaba un crecimiento de 1.73%. Al interior, la inversión asociada a centros de datos y desarrollo de inteligencia artificial representó cerca del 73.8% del crecimiento del PIB en el trimestre.
En caso de que la Reserva Federal eleve su tasa de interés en 25 puntos base, el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos se reduciría a 250 puntos base, su menor nivel desde el 16 de diciembre de 2015.
Por otro lado, el Banco de Japón elevó su tasa de interés de referencia en 25 puntos base a 1.0% el 16 de junio, su nivel más alto desde 1995, y señaló que podrían darse incrementos adicionales en los próximos meses ante el riesgo de mayores presiones inflacionarias. La decisión estuvo en línea con lo esperado por el mercado y responde principalmente al repunte en los precios de la energía, que ha comenzado a ocasionar efectos de segundo orden sobre otros precios.
El día de hoy, el tipo de cambio yen-dólar alcanzó un máximo de 162.67, no visto desde el 23 de diciembre de 1986. Esta fuerte depreciación del yen japonés genera incertidumbre sobre una posible intervención cambiaria de las autoridades japonesas. La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, señaló tras una conversación con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, que ambos países mantienen una estrecha coordinación en materia cambiaria y que podrían tomar medidas para contener la depreciación del yen.
Debido a que el yen es una de las principales monedas utilizadas para financiar operaciones de carry trade por sus bajas tasas de interés, una apreciación de la divisa japonesa puede propiciar el cierre de posiciones en monedas de alta tasas de interés, como el peso mexicano, generando presiones de depreciación al reducir la demanda por activos denominados en pesos.
- El proceso de revisión del T-MEC que dará inicio mañana miércoles 1 de julio. Mañana los gobiernos de los tres países deberán firmar la prórroga del tratado por 16 años o activar la cláusula sunset para iniciar revisiones anuales. Se espera que el gobierno de Estados Unidos solicite revisiones anuales, en donde el punto más sensible podría ser el endurecimiento de las reglas de origen, particularmente para las industrias automotriz y de equipo de cómputo.
Es improbable que el gobierno de Estados Unidos ponga fin al tratado de forma anticipada, pues al interior son varios estados clave los que dependen de sus exportaciones a México. Además, las cadenas de suministro entre ambos países están estrechamente vinculadas.
Es probable que durante el proceso de revisión del T-MEC, los mercados financieros de nuevo centren su atención en noticias relacionadas con la política comercial de Estados Unidos y a las amenazas de Donald Trump en contra de México.
- Deterioro de las finanzas públicas, pues los menores ingresos y un gasto corriente rígido mantienen la presión sobre las calificadoras, ya que el 12 de mayo S&P revisó a negativa la perspectiva de la calificación, que se mantuvo en BBB, y Moody’s la recortó a Baa3 el 20 de mayo. Debido a que la deuda bruta como proporción del PIB se acerca al 60% y no se observan esfuerzos para corregir esta tendencia, es probable que México pierda grado de inversión durante el sexenio en turno.
Julio suele ser un mes de menor volatilidad cambiaria, aunque el inicio de la revisión del T-MEC podría convertirlo en un mes atípico. Con esto, y en línea con los pronósticos trimestrales, se espera que el tipo de cambio cierre 2026 en niveles cercanos a 17.82 pesos por dólar.
Durante el semestre, se observó un incremento en la aversión al riesgo sobre el inicio de la guerra en Medio Oriente el 28 de febrero, lo que llevó a los precios de los energéticos a nivel internacional a aumentar significativamente.
– El WTI alcanzó un máximo de 112.95 dólares por barril el 7 de abril, no visto desde junio del 2022.
– El Brent alcanzó un máximo de 118.35 dólares por barril el 31 de marzo, no visto desde junio del 2022.
– El gas natural en Europa alcanzó un máximo de 61.85 euros por MWh el 19 de marzo, no visto desde enero del 2023.
En el segundo trimestre, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y la firma del acuerdo de paz llevó al tipo de cambio a tocar su mínimo en el trimestre, firmando finalmente el Memorando de Entendimiento, dando pie a un periodo de 60 días para llevar a cabo negociaciones que pongan un fin definitivo a la guerra. Con la firma, ambos países se comprometieron a poner fin al bloqueo del estrecho de Ormuz, lo que se reflejó en caídas de precios en el mercado de materias primas. No obstante, prevalece la incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones debido a las exigencias de Irán y los ataques de Israel en el Líbano.
Durante el segundo trimestre destacó un aumento de las posturas netas especulativas a favor del peso en el mercado de futuros de Chicago, debido a menor aversión al riesgo asociada a la guerra entre Estados Unidos e Irán, luego de que en abril se anunciara un cese al fuego. De acuerdo con información disponible al 23 de junio, las posturas netas a la espera de una apreciación del peso se ubicaron en 74,225 contratos, cada uno de 500 mil pesos, acumulando un aumento trimestral de 28.68% o 16,541 contratos. Lo anterior compensó parcialmente el deterioro de las posturas netas especulativas a favor del peso que se había observado en el primer trimestre. En el primer semestre del 2026, las posturas netas a la espera de una apreciación del peso acumulan un retroceso de 32,141 contratos o 30.22%.
Para la economía mexicana, los datos disponibles apuntan a que el PIB registrará un rebote en el segundo trimestre del año, impulsado principalmente por el desempeño de la construcción. En abril, el componente de construcción del Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) creció 7.63% mensual y 10.25% anual, su mayor avance desde agosto de 2020 y la tasa anual más alta desde abril de 2024. Este crecimiento responde principalmente al incremento en obras de infraestructura, remodelaciones y trabajos de adecuación relacionados con los preparativos para el Mundial de Fútbol del 2026.
No obstante, este impulso podría ser temporal. Al tratarse de proyectos asociados a un evento específico, es probable que, una vez concluidas las obras, la actividad de la construcción pierda dinamismo y registre una corrección. En consecuencia, un mejor desempeño del PIB en el segundo trimestre no necesariamente implicaría un cambio en la tendencia de crecimiento de la economía, sino un efecto transitorio derivado del repunte de la construcción. Es probable que las estadísticas del sector servicios correspondientes a junio también muestren un repunte temporal, para mostrar una corrección a la baja a partir del tercer trimestre.
El mercado de capitales cerró el semestre con ganancias generalizadas a nivel global, debido a un optimismo sobre el sector tecnológico, principalmente en las emisoras de inteligencia artificial. En Estados Unidos, el Dow Jones registró un avance de 8.85%, alcanzando un máximo histórico de 52,655.66 puntos. El Nasdaq Composite mostró una ganancia de 12.79%, alcanzando un nuevo máximo histórico de 27,190.21 puntos. Por su parte, el S&P 500 ganó 9.55%, también alcanzando un nuevo máximo histórico de 7,620.90 puntos. Al interior, resaltaron los avances de los sectores: industrial (+19.46%), tecnologías de la información (+19.43%), energía (+17.98%) y materiales (+11.08%).
En Europa, el STOXX 600 registró una ganancia de 8.37%, alcanzando un máximo histórico de 643.55 puntos. El DAX alemán mostró un avance de 2.06%, alcanzando un máximo histórico de 25,507.79 puntos. Por su parte, el FTSE 100 de Londres ganó 5.70%, también alcanzando un nuevo máximo histórico de 10,934. En México, el IPC de la BMV cerró el semestre con una ganancia de 4.13%, también alcanzando un nuevo máximo histórico de 72,111.41 puntos. Al interior, resaltaron los avances de las emisoras: Orbia Advance (+44.68%), Banco del Bajío (+24.27%), Femsa (+22.59%), América Móvil (+21.58%) y Megacable (+21.29%).
En la canasta amplia de principales cruces, las divisas más depreciadas en el semestre fueron: la lira turca con 8.62%, el won surcoreano con 7.61%, la rupia de Indonesia con 7.14%, la rupia india con 5.33% y la corona sueca con 5.33%. Por otro lado, las divisas más apreciadas fueron: el peso colombiano con 9.51%, el shekel israelí con 6.55%, el real brasileño con 5.72%, el florín húngaro con 4.86% y el dólar australiano con 3.55%.
El día de hoy en México se publicaron las cifras de finanzas públicas y deuda pública al mes de mayo de 2026. Los ingresos presupuestarios cerraron el periodo con una caída real de 1.8% respecto al acumulado de enero-mayo de 2025. Esto se debe principalmente a la caída de los ingresos petroleros (-3.2%), donde al interior los ingresos del Gobierno Federal cayeron 13.5%. Los ingresos no petroleros también mostraron una caída del 1.6%, y al interior, los tributarios tuvieron una ligera contracción de 1.4%, explicada por la caída del ISR, su principal componente, el cual cayó 5.8%. El resto de los impuestos aumentaron este periodo: IVA (3.3%), IEPS (6.9%), las importaciones (3.1%) y otros impuestos (9.2%). Finalmente, a mayo, los ingresos no tributarios mostraron una caída de 11.5%, explicada principalmente por la contracción en aprovechamientos (-24.8%) y otros (-32.7%).
El gasto neto, por su parte, creció 2.3% real respecto al mismo periodo de 2025. Por tipo de gasto, el programable aumentó 4.3%, ubicándose en 2.85 billones de pesos. Al interior del gasto corriente, los servicios personales crecieron 8.8%, alcanzando 742.96 mil millones de pesos, mientras que los subsidios y transferencias aumentaron 18.6%, a 737.12 mil millones de pesos. Por su parte, el gasto en capital cayó 14.5%, explicado por la contracción de la inversión física (-17.3%). En el acumulado de enero-mayo de 2026, el costo financiero de la deuda se contrajo 9.6% anual. Sin embargo, los adeudos de ejercicios fiscales anteriores (ADEFAS) crecieron 151.0% en el acumulado. Con todo esto, el gasto no programable se ubicó en 1.13 billones de pesos, mostrando una caída de 2.4% respecto al mismo periodo del año anterior
Finalmente, a mayo de este año, los Requerimientos Financieros del Sector Público tuvieron crecimiento de 42.0% real anual, sumando 527.61 mil millones de pesos. Por su parte, el Saldo Histórico de los Requerimientos del Sector Público (SHRFSP) se ubicó en mayo en 18.90 billones de pesos o 53.3% del PIB, tomando como referencia el PIB del primer trimestre de 2026. La deuda bruta a mayo se ubicó en 20.16 billones de pesos o 56.9% del PIB, subiendo desde 55.9% al cierre de 2025. Este sería el mayor nivel en registro de deuda bruta de acuerdo con información disponible desde 1990.
En el semestre, el euro tocó un mínimo de 1.1325 y un máximo de 1.2081 dólares por euro. La libra tocó un mínimo de 1.3140 y un máximo de 1.3868 dólares por libra. Por su parte, el tipo de cambio del euro con el peso tocó un mínimo de 19.7771 y un máximo de 21.1781 pesos por euro.
Reportacero