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Comprar o rentar vivienda en México: el dilema crece ante altos precios

El precio de compra de vivienda en la CDMX aumentó 8.7% anual, mientras que las rentas avanzaron 3.8%, según MoradaUno.

  • Para adquirir una vivienda de 4 millones de pesos mediante crédito hipotecario, una familia necesitaría ingresos aproximados de 120,000 pesos mensuales.
  • Especialistas consideran que rentar puede ser una etapa estratégica, mientras se alcanza estabilidad financiera y capacidad de ahorro.

Ciudad de México, a 12 de mayo del 2026. Entre precios de vivienda al alza y tasas hipotecarias elevadas, el debate sobre si conviene más comprar o rentar vivienda en México cobra fuerza. Para especialistas del sector, el arrendamiento dejó de verse únicamente como un gasto y la respuesta depende menos del mercado y más del momento de vida de cada persona: sus metas, estilo de vida, estabilidad financiera y su capacidad de ahorro suficiente para adquirir una propiedad.

De acuerdo con el Termómetro del Mercado del Primer Trimestre del 2026, elaborado por la proptech MoradaUno con base en 50,000 contratos de arrendamiento cerrados, la renta mediana en la Ciudad de México se ubicó en 22,000 pesos mensuales, con un precio promedio de 247 pesos por metro cuadrado. Así, las rentas avanzaron 3.8% anual.

Santiago Morales, fundador y director general de la firma, explicó que el incremento observado en la capital fue moderado y prácticamente se mantuvo en línea con la inflación registrada durante el 2025, de 3.69 por ciento. En contraste, el precio de compra de vivienda aumentó 8.7% anual, lo que amplió la diferencia entre el costo mensual de rentar y el desembolso necesario para adquirir una propiedad.

Comprar vivienda exige mayores ingresos

Durante el webinar “Hipotecas 2026: tasas, errores y lo que el banco no te dice”, organizado por MoradaUno, Fernando Soto-Hay, fundador y director general de Tu Hipoteca Fácil, señaló que el incremento en los precios de la vivienda y la menor disponibilidad de inmuebles han complicado el acceso a una propiedad, especialmente en un entorno marcado por desaceleración económica.

Según datos de la Asociación de Bancos de México (ABM), durante el 2025 la banca originó 114,200 créditos hipotecarios para compra de vivienda, una disminución de 5.2% respecto al año previo.

“Desafortunadamente, no es sorpresa para nadie que el país está estancado económicamente. La realidad es que tenemos ya mucho tiempo muy atorados y, con ello, el crédito hipotecario ha venido hacia la baja en número de operaciones que se celebran por año”, indicó Soto-Hay.

El especialista ejemplificó que para adquirir una vivienda con valor de 4 millones de pesos mediante financiamiento hipotecario y un enganche de 20%, una familia tendría que asumir mensualidades cercanas a 36,000 pesos. Para acceder a ese crédito, además, sería necesario comprobar ingresos aproximados de 120,000 pesos mensuales.

Soto-Hay reconoció que, históricamente, la plusvalía inmobiliaria en México suele mantenerse por encima de la inflación, una dinámica positiva para el sector. Sin embargo, advirtió que en los últimos seis años el incremento en algunas entidades alcanzó tasas de entre 10% y 12% anual, un ritmo que consideró desproporcionado e insostenible.

¿Cuándo es el momento ideal para comprar casa?

Ante este contexto, el directivo consideró que el arrendamiento puede representar una alternativa viable en distintas etapas de vida, especialmente para personas que acaban de mudarse de ciudad, recién casados, divorciados o quienes priorizan gastos relacionados con estudios, hijos o negocios.

También puede ser una opción para quienes todavía no cuentan con capacidad de ahorro suficiente para asumir el compromiso financiero de una hipoteca.

“Hay una vocación en México de ser los dueños de nuestras casas, pero comprar o rentar es una decisión muy personal. No hay una regla general. Rentar no es tirar el dinero, es un costo financiero que a veces se tiene que asumir”, sostuvo Soto-Hay.

El especialista añadió que antes de contratar una deuda de largo plazo es indispensable cumplir con ciertos factores financieros básicos. El primero consiste en reunir al menos 20% del valor de la vivienda para cubrir el enganche.

El segundo, adquirir el hábito de ahorrar alrededor de 30% de los ingresos, porcentaje equivalente al nivel de pago que normalmente exige un crédito hipotecario.

Morales coincidió en que los datos del mercado de arrendamiento confirman esa lógica: «Vemos contratos firmados por personas en etapas de transición —laboral, familiar, geográfica— que usan el arrendamiento como palanca mientras ordenan sus finanzas. Pero también vemos a quienes rentan deliberadamente para acceder a una ubicación, un edificio o un estilo de vida que no podrían costear como compra. En ambos casos es una decisión estratégica”.

Tasas y Buró de Crédito marcan diferencias

Otro de los elementos clave para acceder a mejores condiciones de financiamiento es mantener un historial positivo en Buró de Crédito. De acuerdo con Soto-Hay, una persona con ingresos comprobables sólidos y buen historial crediticio puede acceder a tasas hipotecarias de entre 9.75 y 10.25 por ciento.

En contraste, perfiles con mayores riesgos o menor estabilidad financiera podrían obtener tasas cercanas a 12 por ciento.

Una vez que se cumplen las condiciones para comprar vivienda, el especialista recomendó comparar distintas opciones de financiamiento antes de tomar una decisión. A su consideración, un crédito hipotecario adecuado debe integrar cuatro elementos: financiamiento en pesos, tasa fija, plazo máximo de 15 años y un enganche mínimo de 20 por ciento.

Además, recomendó revisar la amortización del crédito y el Costo Anual Total (CAT), indicador que integra seguros, intereses y comisiones asociados al financiamiento.

Para los especialistas, tanto en compra como en renta de vivienda, contar con asesoría profesional puede evitar errores financieros con impacto de largo plazo. Soto-Hay destacó que, a lo largo de 25 años, Tu Hipoteca Fácil ha canalizado más de 25,000 millones de pesos en créditos hipotecarios.

“Hay temas que son difíciles de entender y con muchos matices. Firmar una hipoteca puede ser controversial, porque la gente está tomando una decisión de una vez en su vida o, a veces, una vez cada 20 o 30 años. Por lo tanto, tiene un costo si no se hace bien”, concluyó.

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