Diputados ven aranceles a la importación como “la panacea” para la industria mexicana
Tomás de la Rosa
Con los tiempos encima para el cierre del periodo legislativo, la Cámara de Diputados se prepara para autorizar impuestos de hasta 50% a casi 1,500 productos importados de países con los cuales México no tiene tratado de libre comercio (TLC). Incluso, parece que considera que los aranceles a la importación son la panacea para la industria mexicana, según el proyecto para discutir y aprobar la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum.
“El análisis del CEFP sugiere que México podría incrementar la producción nacional sin requerir inversiones inmediatas en nueva infraestructura o maquinaria, aprovechando plenamente los recursos existentes”, dice el proyecto de la Comisión de Economía, Comercio y Competitividad, que encabeza Miguel Salim.
El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) es un órgano técnico de la Cámara de Diputados que realizó el análisis a la iniciativa presidencial, al estilo del presidente Donald Trump, para aplicar aranceles de hasta 50% a 1,463 productos (fracciones arancelarias) provenientes de países como China, Corea del Sur, India, Vietnam, Tailandia, Brasil, Indonesia, Taiwán, Nicaragua, Emiratos Árabes Unidos y Sudáfrica.
De los casi 1,500 productos, alrededor de 1,100 son textiles (398 fracciones arancelarias), vestido (308), siderúrgicos (248) y autopartes (141 fracciones), el resto son plásticos, calzado, papel, cartón, juguetes, muebles, vidrio, jabones, perfume, cosméticos, aluminio, electrodomésticos, productos de marroquinería, autos ligeros, motocicletas y un tipo de remolques.
Según el proyecto, los nuevos aranceles provocarán una “reducción en la importación de insumos extranjeros favorecería no solo la consolidación de estas cadenas productivas, sino también la generación de empleo y el fortalecimiento de proveedores nacionales, impulsando un efecto multiplicador en la economía”.
Los diputados creen que los aranceles, además de “proteger las industrias a través de nuevos aranceles”, también “reconocer la necesidad de reducir el impacto arancelario en algunas de ellas, para mantener su competitividad y coadyuvar en sus planes de transición productiva”. Por lo anterior, “las empresas podrán producir, reconvertir, y relocalizar insumos, desarrollar contenido nacional y regional a través de nuevos proveedores y capacidades locales, así como impulsar el desarrollo tecnológico. Con estas acciones el Plan México fortalece la competitividad y el desarrollo de la industria nacional”.
Además de impulsar la inversión y el empleo en México, como lo considera la Cámara de Diputados, además aseguran que los aranceles, en algunos casos de hasta 50%, no tendrá impacto en la inflación.
“Los bienes sujetos a estas tarifas (aranceles) tienen una ponderación relativamente baja dentro del Índice Nacional de Precios al Consumidor.
La aprobación de los cambios a la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación (LIGIE) tiene como fecha límite el 12 de diciembre, fecha que concluye el periodo legislativo ordinario. La iniciativa todavía debe ser votada por la Cámara de Diputados.
Un punto a destacar es que el análisis de la Cámara de Diputados difiere de la postura de think tank como Tax Foundation o Instituto Cato o consultoras privadas como Trade Partnership Worldwide que han alertado sobre el impacto negativo de los aranceles, al menos en la industria de acero. Este último análisis será publicado en breve por Reportacero.
Esos entes extranjeros difieren de la conclusión de que los aranceles soluciona los rezagos de producción industrial sin derrama de capital adicional.