EU impulsa exportaciones mexicanas y reduce temores por calificación
El dinamismo de la economía de Estados Unidos se ha convertido en un factor favorable para México, al impulsar las exportaciones manufactureras y reducir los temores sobre el impacto de factores externos en los mercados financieros, consideró Alejandro Padilla Santana.
El directivo señaló que, contrario a las previsiones de inicios de año, el entorno internacional no está resultando adverso para la economía mexicana, sino incluso positivo, debido al mejor desempeño económico de Estados Unidos.
“Muchas casas de análisis estimaban un crecimiento de entre 2.2 y 2.3 por ciento para el PIB de Estados Unidos, pero las cifras económicas muestran que el crecimiento podría ubicarse entre 3.8 y 3.9 por ciento en el primer trimestre”, explicó.
Añadió que esta revisión al alza en las expectativas de crecimiento de la economía estadounidense ya comenzó a reflejarse en el sector exportador mexicano, particularmente en las manufacturas.
Padilla destacó que más del 87 por ciento de las exportaciones mexicanas tienen como destino final Estados Unidos, por lo que el mayor dinamismo de ese mercado ha favorecido a la industria nacional.
“Las exportaciones manufactureras en México han presentado un crecimiento superior a 23 por ciento en los primeros cuatro meses del año”, sostuvo.
El analista afirmó que parte de los riesgos internacionales que preocupaban al mercado —como el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán y su eventual impacto inflacionario— ya fueron descontados por los inversionistas y por el propio Banco de México.
Incluso, señaló que el banco central ya dio señales de que no prevé nuevos recortes en la tasa de referencia, lo que ha contribuido a estabilizar las expectativas financieras.
Sobre la reciente decisión de Moody’s de ajustar la calificación soberana de México, Padilla aseguró que el impacto sobre los mercados locales fue prácticamente inexistente.
“El tipo de cambio presentó una depreciación sumamente marginal y los bonos mexicanos ya descontaban este ajuste”, indicó.
Subrayó que lo relevante es que México mantiene el grado de inversión y que no existen señales inmediatas de una pérdida de esa categoría crediticia.
Actualmente, recordó, S&P Global Ratings mantiene la deuda soberana de México en “BBB” con perspectiva negativa, mientras que Fitch Ratings y Moody’s la ubican en el equivalente a “BBB-”, todavía dentro del rango de inversión.
“Nosotros no creemos que México vaya a perder el grado de inversión”, sostuvo.
El economista también defendió la estrategia fiscal del Gobierno federal, al considerar que existe un esfuerzo claro de consolidación de las finanzas públicas tras el aumento del déficit observado en 2024.
Reconoció que la moderación del gasto público afectó parcialmente la formación bruta de capital fijo, pero aseguró que la actual postura fiscal ayudará a fortalecer la confianza de las calificadoras.
“Sí estamos viendo inversiones tangibles, al tiempo que el Gobierno busca mantener este año un déficit fiscal menor al observado en 2025”, afirmó.
Para Padilla, el déficit fiscal de México no representa actualmente un factor de riesgo para la estabilidad macroeconómica del país.