Mankiewicz México: La Resiliencia Industrial y las Oportunidades del Nearshoring
Querétaro, México – En medio de un entorno global marcado por la incertidumbre y las disrupciones económicas, Mankiewicz México, filial de la histórica compañía alemana de pinturas y recubrimientos Mankiewicz, emerge como un ejemplo de innovación y solidez. Bajo la dirección de David Robledo, quien ha liderado la firma durante una década, la empresa ha logrado un crecimiento sostenido en el competitivo sector automotriz y de aviación, desafiando tanto las adversidades de la pandemia como los retos geopolíticos contemporáneos.
“Llevamos 5 años consecutivos creciendo por encima de lo que crece el mercado, ahora el mercado automotriz está creciendo bastante y aún así hasta crecemos por encima”, expresó Robledo en una entrevista durante el evento Surface Finishing México, realizado en León y organizado por AMAS.
Dijo que espera seguir creciendo por arriba que la industria en los próximos años a pesar de la complejidad en el entorno, gracias a sus ajsutes en el modelo de negocio.
Explicó que antes de 2020, la estrategia de Mankiewicz en México estaba enfocada en la venta de productos de alta calidad. Sin embargo, la pandemia provocó un cambio fundamental en su modelo de negocio.
“Pasamos de vender productos a ofrecer soluciones integrales que ayudan a nuestros clientes a optimizar el uso de nuestros recubrimientos”, expresó Robledo. Esta transformación permitió a la empresa establecer una posición más robusta, brindando apoyo técnico y asesoría, y consolidándose como un socio estratégico más que un simple proveedor.
Diversificación de Sectores y Operaciones
Aunque la participación más significativa de Mankiewicz en México sigue en la industria automotriz —con un 70% de sus ventas enfocadas en recubrimientos interiores de automóviles—, la compañía ha expandido su presencia al sector de aviación (10%) y a un creciente 20% en industrias generales que abarcan desde electrodomésticos hasta maquinaria pesada. Esta diversificación ha sido clave para su crecimiento sostenido, sobre todo en un entorno donde las grandes empresas han revaluado sus portafolios y abandonado segmentos más sensibles.
Con operaciones integradas verticalmente, Mankiewicz México gestiona la detección de necesidades, desarrollo y producción desde su planta ubicada en el límite entre Querétaro y Guanajuato. La planta, respaldada por la asociación estratégica con el fabricante mexicano Sayerlack, emplea a un equipo de 2,500 personas, lo que refuerza su capacidad de producción y distribución en toda la república.
Robledo, explicó que la tendencia del nearshoring ha sido un punto clave para Mankiewicz y otras empresas en México.
Reconoce que, aunque el panorama es incierto y la revisión del TMEC en 2026 podría traer cambios, el interés de las compañías por relocalizar operaciones sigue creciendo.
“Nos hemos adaptado a la incertidumbre, transformándola en expectativa positiva”, comenta, destacando que la compañía ha invertido más de un millón de dólares en la expansión de su centro de desarrollo en Querétaro”.
“En cuanto a la capacidad de distribución tenemos 60 bodegas en la República, tenemos capacidad sobrada para lo que venga, cualquier proyecto que nace aquí en México lo podemos cubrir desde la detección hasta la entrega del producto y en la puerta del cliente dónde fabrican sus productos”, explicó.
Desafíos y Esperanzas para el Futuro
A pesar de las complejidades en infraestructura y capital humano, Robledo observa un ecosistema de inversión activo, con firmas como Ternium y Deacero apostando por nuevas acerías. Mankiewicz México también ha visto un crecimiento notable en clientes nuevos; el principal cliente actual no existía hace tres años, refiere.
Comentó que en el evento de AMAS, tuvieron un taller especial de pintura líquida en el que esperaban unos 30 visitantes y al final llegaron 130 visitantes, en el que tuvieron una retroalimentación muy positiva, en el que mezclaron los tres segmentos de mercado (automotriz, aeronáutico, e industria) y hablaron de las particularidades de cada uno.
El director de Mankiewicz cierra con un mensaje esperanzador sobre la capacidad de cooperación en el México industrial, contrastándolo con los desafíos de los ámbitos político y de seguridad: “Es gratificante ver cómo competidores colaboran. Ojalá esto sea la punta de lanza para que los otros ‘Méxicos’ puedan seguir este camino”.
Mankiewicz México es una historia de adaptación y éxito en un país con múltiples desafíos. La empresa continúa enfocándose en fortalecer su presencia industrial y en aprovechar oportunidades del nearshoring, demostrando que la innovación y la cooperación pueden ser las claves para un crecimiento sostenible y resiliente en tiempos inciertos.
Por César Sánchez