Nuevo León busca destrabar inversiones y acelerar proyectos de infraestructura
El Comité Promotor de Inversiones se perfila como una herramienta para agilizar trámites, coordinar autoridades y facilitar la llegada de nuevos proyectos productivos al estado.
La consolidación del fenómeno de relocalización de cadenas productivas y la llegada de nuevas inversiones a Nuevo León requerirán una infraestructura cada vez más robusta. Bajo esa premisa, el Comité Promotor de Inversiones de Nuevo León se posiciona como un mecanismo para facilitar la ejecución de proyectos estratégicos y atender los obstáculos que enfrentan los inversionistas.
Durante una nueva edición de Diálogos por Nuevo León, organizada por la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) Nuevo León, la coordinadora del Comité Promotor de Inversiones, María Ángela Ramírez, presentó los alcances de este organismo impulsado por la Secretaría de Economía federal para promover y materializar inversiones en la entidad.
El presidente de la CMIC Nuevo León, Rodrigo Garza, destacó que cada nueva inversión representa una oportunidad directa para el desarrollo de infraestructura, desde parques industriales y naves de manufactura hasta vialidades, vivienda y equipamiento urbano.
«Hablar de inversión es hablar de oportunidades, y a su vez, es hablar de infraestructura, empleo, desarrollo urbano, vivienda, movilidad y calidad de vida», afirmó.
Uno de los principales instrumentos presentados fue el Portafolio para la Prosperidad Compartida, una plataforma que permite registrar proyectos de inversión y documentar los desafíos que enfrentan, con el objetivo de agilizar la atención de temas relacionados con energía, agua, permisos y trámites administrativos.
La iniciativa cobra relevancia en un momento en que Nuevo León se mantiene como uno de los principales receptores de inversión del país, impulsado por el nearshoring, la expansión industrial y el interés de empresas nacionales e internacionales por establecer operaciones cerca del mercado estadounidense.
De acuerdo con María Ángela Ramírez, el modelo contempla la participación coordinada de dependencias federales, estatales, organismos empresariales y empresas tractoras, además de mesas técnicas especializadas para dar seguimiento puntual a los proyectos y resolver cuellos de botella que puedan retrasar su ejecución.
Para el sector constructor, la puesta en marcha de nuevas inversiones tiene un efecto multiplicador. Cada planta industrial, centro logístico o complejo manufacturero demanda infraestructura complementaria que incluye carreteras, servicios públicos, vivienda y equipamiento urbano.
Rodrigo Garza señaló que el crecimiento económico del estado no puede sostenerse sin una adecuada planeación de infraestructura y una estrecha coordinación entre autoridades y sector privado.
«El desarrollo económico no ocurre por casualidad; requiere planeación, coordinación entre autoridades y sector privado, certeza jurídica, capital humano y, por supuesto, infraestructura suficiente para responder a las necesidades del presente y prepararnos para el futuro», expresó.
La CMIC reiteró su disposición para colaborar en los esfuerzos que permitan atender los desafíos derivados del crecimiento económico acelerado que vive la entidad, al considerar que la infraestructura será uno de los factores decisivos para mantener la competitividad de Nuevo León durante las próximas décadas.