Sindicalismo en defensa del acero mexicano: Tereso Medina llama a unidad ante aranceles de EE.UU.
El líder obrero advierte la pérdida de 10,000 empleos y pide una alianza nacional para proteger la industria y los trabajadores.
Monterrey, N.L.— El líder sindical Tereso Medina, con más de cuatro décadas en la defensa de los derechos laborales dentro del sector siderúrgico, advirtió que las medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos representan “un arancel injusto e infundado” contra la industria del acero mexicana, afectando directamente la estabilidad laboral y las negociaciones colectivas.
En entrevista, Medina —quien recientemente fue reconocido por su trayectoria sindical— explicó que los aranceles del 50% a las exportaciones de acero mexicano hacia Estados Unidos, no sólo han frenado la productividad, sino que han reducido a la mitad la plantilla laboral en empresas del norte del país.
“De abril a la fecha hemos perdido al menos 10 mil empleos directos en empresas relacionadas con el sector, principalmente en Coahuila, Nuevo León y Guanajuato”, señaló.
El dirigente recordó que no es la primera vez que la industria enfrenta una situación similar. Durante el sexenio de Felipe Calderón, dijo, el sindicato que representa interpuso el primer amparo colectivo para frenar el dumping del acero chino y ruso, una acción que calificó como “la defensa más emblemática de la industria nacional”.
“Entonces logramos evitar la desaparición de la industria del acero, como ocurrió con la del juguete o la mezclilla. Hoy estamos ante un desafío parecido, aunque más complejo”, apuntó.
Medina insistió en que los aranceles estadounidenses carecen de justificación.
“No se nos acusa de nada; producir y vender más no es delito. Este arancel es injusto e infundado y lastima directamente los empleos de México”, dijo, al subrayar que estas presiones externas han obligado a los sindicatos a priorizar la conservación de los puestos de trabajo por encima de los aumentos salariales.
Ante este panorama, el dirigente propuso un frente común entre sindicatos, empresarios y legisladores para defender la soberanía económica.
“Propongo una gran unidad nacional, más allá de intereses partidistas o personales, para apoyar la política económica de la presidenta Claudia Sheinbaum y garantizar la permanencia del empleo”, declaró.
Asimismo, hizo un llamado directo al Congreso de la Unión a “legislar por México” y a respaldar a la industria acerera, una de las ramas productivas estratégicas del país.
“Quisiera ver qué diputada o diputado, sin distingo de partido, va a salir a la defensa de esta gran industria para responder a sus contrapartes en Estados Unidos”, concluyó.