Suman Dls. $21,995 millones transferencias a PEMEX de enero a noviembre.- Instituto Mexicano para la Competitividad
16 de enero de 2026.- El nivel récord de transferencias del gobierno federal a PEMEX cerró 2025 en niveles sin precedentes, lo que generó una creciente presión sobre las finanzas públicas y redujo las perspectivas de consolidación fiscal, según información publicada por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
De enero a noviembre, las transferencias financieras a la petrolera estatal alcanzaron los 392 mil millones de pesos mexicanos (21 mil 995 millones de dólares estadounidenses), una cifra histórica para esta época del año y un factor clave que define el balance fiscal de México al cierre del año.
El monto transferido a PEMEX supera en 187.8% , o MX$255.8 mil millones, el apoyo financiero originalmente aprobado para todo el ejercicio fiscal 2025. También es 121%, o MX$215 mil millones, mayor que los recursos canalizados a la empresa durante el mismo periodo de 2024.
La magnitud del apoyo ha convertido a PEMEX en la variable dominante en el presupuesto federal durante la recta final del año.
El efecto inmediato ha sido una erosión de la posición fiscal efectiva del estado, aun cuando los ingresos generales del gobierno superaron las expectativas.
Los ingresos del gobierno federal totalizaron MX$7.47 billones hasta noviembre, lo que representa un 1.7%, o MX$126.7 mil millones, por encima de lo proyectado. Este aumento se debió principalmente a una recaudación del impuesto sobre la renta mayor a la esperada, informó el IMCO.
Sin embargo, una vez descontados los recursos transferidos a PEMEX, el panorama cambia. Los ingresos netos disponibles para el gobierno federal fueron 6.2%, o $281 mil millones de pesos, inferiores al nivel previsto para el período.
Las transferencias absorbieron eficazmente el exceso de ingresos y redujeron el margen fiscal para otras prioridades de gasto.
En cuanto al gasto, el impacto del apoyo a PEMEX fue igualmente visible. Por primera vez este año, el gasto total superó el calendario presupuestario programado.
El gasto real superó en MX$35 mil millones lo previsto, lo que equivale a un sobrecosto del 0.4%. Sin el apoyo financiero brindado a PEMEX, el gasto total habría sido un 2.6%, o MX$218.6 mil millones, inferior al programa aprobado.
El desequilibrio se refleja en la distribución del gasto entre las entidades gubernamentales. Si bien el Ministerio de Energía superó su presupuesto en un 185%, otros ministerios clave registraron una subejecución significativa.
El Ministerio de Salud incumplió el 22% de su presupuesto. La Armada incumplió su presupuesto en un 12% y el Ministerio de Defensa en un 6%.
El efecto combinado del mayor gasto y la disminución de los ingresos netos resultó en un déficit del sector público de MX$968.7 mil millones al mes de noviembre.
Si bien esta cifra es 10.6% menor que la registrada en el mismo período del año anterior, se sitúa como el segundo mayor déficit público de los últimos 35 años, según el análisis del IMCO.
Datos adicionales recopilados por el IMCO subrayan la presión estructural que PEMEX ejerce sobre las finanzas públicas. Para noviembre de 2025, PEMEX aportó MX$221 mil millones en ingresos al gobierno federal, mientras que recibió MX$392 mil millones en transferencias.
El resultado neto para el estado fue una pérdida de MX$170 mil millones. Al mismo tiempo, el costo del servicio de la deuda pública superó MX$1 billón durante los primeros once meses del año, el nivel más alto en al menos 25 años y un aumento real del 11.2% en comparación con el mismo período de 2024.
La inversión física pública, excluyendo la inversión de PEMEX, cayó a MX$480.7 mil millones para noviembre, una disminución real del 26% interanual.
A pesar de las medidas de ajuste fiscal implementadas a principios de 2025, PEMEX siguió siendo un factor clave en el déficit de las finanzas públicas, ya que los ingresos petroleros disminuyeron y las transferencias continuaron aumentando.
Estas presiones estructurales contribuyeron a una narrativa fiscal más amplia en México, donde cumplir los objetivos de déficit y, al mismo tiempo, sostener a las empresas estatales se volvió cada vez más difícil.
Reportacero