Crece PIB 0.16% en primer trimestre; Enfrenta México riesgo de recesión.- BASE
30 de abril de 2025.- En México, el PIB creció un 0.16% intertrimestral (t/t) en el primer trimestre de 2025, tras registrar una caída del 0.63% en el último trimestre de 2024, informó BASE en su Panorama Económico para México.
Con esto, el crecimiento anual se situó en el 0.61%, acelerándose moderadamente desde el 0.53% del trimestre anterior.
Por grupos principales de actividad económica, el crecimiento se concentró en las actividades primarias, que crecieron un 8.09% intertrimestral, en un repunte tras una caída del 8.46% en el trimestre anterior.
A tasa anual (t/t), las actividades primarias crecieron un 5.96%. Sin embargo, las actividades secundarias, cuyo principal componente es la manufactura, y las actividades terciarias, que incluyen el comercio mayorista y minorista y los servicios, muestran que el deterioro se ha profundizado.
En el primer trimestre, las actividades secundarias se contrajeron un 0,26% intertrimestral, cayendo por segundo trimestre consecutivo, algo que no ocurría desde el tercer trimestre de 2019 y el segundo trimestre de 2020, cuando registraron cuatro trimestres consecutivos de caídas.
A tasa anual, las actividades secundarias se contrajeron un 1,41%, acumulando dos trimestres de caídas anuales. La última vez que se registraron caídas consecutivas a tasa anual fue entre el cuarto trimestre de 2018 y el primer trimestre de 2021, cuando las actividades secundarias se contrajeron a tasa anual durante 10 trimestres.
Por su parte, las actividades terciarias se contrajeron un 0,02% intertrimestral, siendo la primera caída desde el tercer trimestre de 2021. A tasa anual, las actividades terciarias crecieron un 1,28%, la tasa de crecimiento más baja desde el primer trimestre de 2021.
El riesgo de recesión no ha desaparecido. Si bien el PIB registró un crecimiento trimestral a principios de año, evitando una «recesión técnica», esto se debió al repunte de las actividades primarias, que representan solo el 3.4% del PIB y tienden a ser volátiles.
Por otro lado, las actividades secundarias, que muestran el mayor deterioro, representan el 33.4% del PIB y están en riesgo debido a los ajustes en el comercio internacional que se observarán en los próximos meses debido a la política arancelaria estadounidense.
Finalmente, las actividades terciarias, que representan el 63.3% del PIB, ya han registrado su primera caída trimestral desde 2021, lo cual se correlaciona con el deterioro del mercado laboral observado desde 2024, un deterioro que podría agravarse debido al entorno incierto para las empresas y los hogares en México.
¿ESTÁ MÉXICO AL BORDE DE UNA RECESIÓN?
La economía mexicana atraviesa un entorno cada vez más desafiante, marcado por la pérdida de dinamismo de sus principales motores internos y la intensificación de los riesgos externos.
En 2024, se observó un crecimiento del 1.3%, impulsado principalmente por la inversión y la resiliencia del consumo privado. Sin embargo, los indicadores más relevantes, como el consumo y la inversión fija bruta, muestran un desempeño cada vez más débil y una clara tendencia a la baja.
Esta pérdida de dinamismo se produce en un contexto donde las condiciones externas tampoco ofrecen mucho optimismo. Con la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de noviembre en Estados Unidos, la economía más poderosa del mundo regresó a la estrategia de políticas proteccionistas que caracterizó a su primer gobierno.
En este escenario, la pregunta de si México se encamina hacia una recesión ha cobrado mayor relevancia. No se trata solo de una discusión técnica sobre el criterio de «dos trimestres consecutivos de contracción», sino también de evaluar si el conjunto de variables que impulsan el crecimiento está entrando simultáneamente en una fase de debilidad.
Las contracciones del consumo privado, la inversión fija bruta y la actividad industrial, así como las señales de debilitamiento del mercado laboral, tanto en el empleo formal como en el total, sugieren una economía que ya está en recesión o cerca de entrar en ella.
Además, existe un deterioro institucional en México, donde la posibilidad de hacer negocios se vuelve cada vez más difícil y el Estado desempeña un papel más importante en la economía.
Si bien aún es prematuro juzgar los resultados del gobierno actual, no cabe duda de que existe un entorno incierto y complejo para México, y que las empresas y los hogares están respondiendo a este entorno con mayor cautela, lo que repercute en el desempeño económico.
Mediante el análisis de los principales indicadores macroeconómicos e identificando los riesgos que enfrenta el país en 2025, buscamos ofrecer una perspectiva sobre la situación actual y la probabilidad de que el deterioro se profundice hasta materializarse en una recesión.
Sin apresurarnos en sacar conclusiones, cabe reconocer que las señales de alerta se han vuelto más frecuentes, más consistentes y más difíciles de ignorar. Además, no hay que olvidar que este análisis asume que en el cuarto trimestre de 2024 se registró una caída del 0.6% del PIB.
Reportacero