Industria siderúrgica china enfrenta caída de rentabilidad y llama a controlar producción
La industria siderúrgica de China atraviesa un escenario complejo marcado por la caída de precios del acero, el encarecimiento de materias primas y una fuerte reducción en la rentabilidad, lo que llevó a autoridades y empresas del sector a reforzar el control de la producción y acelerar ajustes estructurales.
Durante la Reunión de Consulta de Trabajo Quinquenal 2026 organizada por la Asociación China del Hierro y el Acero (CISA) en Beijing, representantes del gobierno y de las principales acereras del país coincidieron en la necesidad de impulsar medidas para estabilizar el mercado y promover un desarrollo de alta calidad.
El encuentro contó con la participación de funcionarios de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China, así como de los ministerios de Industria, Ecología y Comercio, junto con directivos de compañías líderes del sector.
Uno de los principales diagnósticos presentados fue el deterioro de las condiciones operativas. En el primer trimestre de 2026, la producción de acero bruto en China cayó 4.6% anual; sin embargo, la demanda disminuyó a un ritmo mayor, generando un desequilibrio entre oferta y consumo. Esto se reflejó en un aumento significativo de inventarios y en una tendencia a la baja en los precios del acero.
A este panorama se suma el encarecimiento de los insumos clave. El precio del mineral de hierro se ha mantenido en niveles elevados, entre 105 y 110 dólares por tonelada desde abril, mientras que el carbón coquizable ha registrado incrementos constantes. Este fenómeno, agravado por tensiones geopolíticas en Oriente Medio, ha elevado los costos de producción y presionado aún más los márgenes de las empresas.
Como resultado, la rentabilidad del sector se desplomó 86% interanual en el primer trimestre, evidenciando la fragilidad financiera de la industria.
Ante este contexto, los participantes destacaron la urgencia de reforzar el control de la producción de acero bruto y acelerar la eliminación de capacidad ineficiente, consideradas prioridades clave para estabilizar la cadena industrial. También se discutieron medidas como el impulso al desarrollo de recursos nacionales de mineral de hierro, la promoción de estructuras de acero y la adaptación a mecanismos internacionales como el ajuste de carbono en frontera de la Unión Europea.
Pese a las dificultades, la CISA advirtió sobre un exceso de optimismo entre las empresas. Una encuesta interna reveló que la mayoría espera mejoras en precios y desempeño en el segundo trimestre, lo que ha incentivado aumentos en la producción para ganar participación de mercado, una estrategia que podría profundizar el desequilibrio actual.
Frente a ello, el organismo hizo un llamado a adoptar una postura más prudente, con disciplina en la reducción de producción e inventarios, a fin de estabilizar precios y recuperar niveles sostenibles de rentabilidad.
Finalmente, autoridades y empresarios coincidieron en que será clave una mayor coordinación entre gobierno e industria para implementar políticas efectivas que permitan sortear el actual entorno adverso y avanzar hacia una transformación estructural del sector siderúrgico chino.