Guerra comercial redefine cadenas automotrices: México apuesta por Norteamérica
La industria automotriz mexicana atraviesa un proceso de reconfiguración acelerada de sus cadenas de suministro, impulsado por aranceles, tensiones geopolíticas y una mayor presión para elevar el contenido regional de los vehículos fabricados en Norteamérica.
Un análisis de Grupo Financiero BASE revela que 53.4% de los insumos utilizados en la fabricación de automóviles en México provienen de Estados Unidos y Canadá, reflejando una creciente integración regional.
La investigación identifica además que cerca de 50 subpartidas arancelarias integran la cadena de suministro automotriz, desde transmisiones y motores hasta baterías de litio y sistemas electrónicos. Esta complejidad contrasta con la industria de equipo de cómputo, cuya proveeduría depende de pocas subpartidas y de proveedores asiáticos.
El cambio más relevante proviene de la política comercial mexicana. Desde finales de 2025, el gobierno comenzó a aplicar aranceles a importaciones provenientes de países sin tratado comercial, afectando directamente más de 50% de las importaciones de insumos automotrices.
Según el reporte, esta estrategia busca incentivar que las armadoras privilegien insumos originarios de Norteamérica para elevar el contenido regional y reducir riesgos comerciales ante Estados Unidos. La medida golpea particularmente a China: 48.6% de las importaciones automotrices provenientes del país asiático quedaron sujetas a nuevos aranceles.
El documento sostiene que la industria automotriz mexicana ya no opera únicamente como plataforma de ensamble, sino como una cadena industrial compleja y profundamente integrada con Estados Unidos y Canadá.