Remesas a México crecen 4.1% anual en junio, pero caen respecto a mayo
El flujo acumulado en el primer semestre superó los 30 mil 759 millones de dólares; especialistas advierten riesgos por el endurecimiento de la política migratoria en Estados Unidos y la pérdida de poder adquisitivo de los envíos.
Ciudad de México.- Las remesas familiares enviadas a México registraron un crecimiento anual de 4.15% durante junio de 2026, al alcanzar 5 mil 471.75 millones de dólares, aunque en comparación con mayo mostraron una caída mensual de 2.48%, de acuerdo con cifras analizadas por Grupo Financiero BASE con información del Banco de México.
En el acumulado de enero a junio, el país recibió 30 mil 759.23 millones de dólares en remesas, un incremento de 3.08% respecto al mismo periodo de 2025. En los últimos 12 meses, el flujo ascendió a 63 mil 389.43 millones de dólares, aunque ligeramente por debajo del acumulado observado en el periodo previo.
Durante junio se realizaron 12.97 millones de operaciones de envío de remesas, un aumento anual de 0.35%, el primero después de 14 meses consecutivos de caídas. Sin embargo, en términos mensuales el número de operaciones disminuyó 6.69%, comportamiento que suele observarse en esta época del año.
El monto promedio por envío se ubicó en 422 dólares, lo que representó un crecimiento anual de 3.94% y acumuló diez meses consecutivos al alza. Según el análisis, este comportamiento podría reflejar una mayor concentración de los envíos, al realizarse más remesas mediante una sola operación.
No obstante, el reporte identifica diversos riesgos para el comportamiento futuro de las remesas. Entre ellos destacan la pérdida de empleos de trabajadores mexicanos en Estados Unidos, el temor de la población migrante indocumentada a ser deportada y las nuevas medidas impulsadas por el gobierno estadounidense para endurecer los controles sobre el envío de dinero al extranjero.
El documento advierte que estas disposiciones podrían generar un incremento temporal de las remesas antes de su entrada en vigor, pero posteriormente provocarían una disminución de los flujos. En ese escenario, el impacto estimado sobre la economía mexicana sería de 0.23 puntos porcentuales del PIB en 2026, reduciendo el crecimiento esperado de 1.0% a 0.77%, en caso de que los migrantes no encuentren mecanismos alternativos para enviar recursos a sus familias.
A pesar del crecimiento en dólares, el fortalecimiento del peso frente a la divisa estadounidense redujo el poder de compra de las remesas en México. En junio, el poder adquisitivo de estos recursos cayó 7.96% anual, acumulando trece meses consecutivos de descensos. Para todo 2026, Grupo Financiero BASE estima que el poder adquisitivo de las remesas disminuirá 7.93%, lo que representaría el segundo año consecutivo de pérdidas en términos reales.
Por entidad federativa, Guanajuato se mantuvo como el principal receptor de remesas durante el segundo trimestre de 2026, con el 8.87% del total nacional, seguido de Michoacán (8.67%), Jalisco (8.31%), Chiapas (6.70%) y Ciudad de México (6.27%), estados que en conjunto concentraron cerca del 39% de los recursos enviados al país.