México enfrenta dos retos laborales: informalidad y baja participación femenina
México mantiene una informalidad laboral de 55% y una baja participación de las mujeres, retos que frenan la productividad y competitividad del país.
Lourdes Flores
Monterrey, NL., a 3 de septiembre de 2026.- México tiene dos grandes problemas estructurales en el mercado laboral que afectan a la productividad y la competitividad. Por una parte la baja participación de las mujeres en labores remuneradas. Se estima que cinco de cada 10 mujeres en edad de trabajar lo hacen, así como un mercado laboral predominantemente informal, indicó Sofía Ramírez, directora general de ¿México cómo vamos?
Refirió que en el mercado laboral hay 62 millones de personas de 15 años o más que trabajan o buscan un trabajo, de esa cifra hay 60 millones de personas ocupadas; en el empleo formal hay 23 millones, la presidenta en su segundo informe de gobierno decía 22 a 23 millones de personas que tienen IMSS. El otro grupo son los empleos informales y ahí es donde empezamos a tener un problema, son 33 millones de personas, 55% de la población», comentó en su conferencia magistral, durante el Talent Meetpoint: Workforce Outloock 2026, Preparándose para el Futuro Laboral en México: Datos, Tendencias y Estrategias ante la Reforma de la Jornada Laboral, organizado por la American Chamber.
Explicó que la meta de esta administración es llegar por debajo del 49% de la población que trabaja en la informalidad al final del sexenio. «El problema no está ahí, sino en que en los últimos dos años se ha estancado ese porcentaje del 55% a pesar de que los 13 años previos veníamos bajando de manera consistente este porcentaje».
Hay otro porcentaje de personas de 15 años o más, que no tienen trabajo ni lo están buscando, ahí hay casi 43 millones de personas. Este segmento se divide en dos, las que no buscan actualmente trabajo y aunque se los ofrecieran lo tomarían son 5 millones y los que dicen no gracias, no puedo por discapacidad o alguna situación personal, «dentro de esa población no disponible hay 11 millones de hombres y 27 millones de mujeres. Esto no es solo casualidad, que las mujeres no puedan tener un trabajo, porque sus condiciones no se los permite, estamos desperdiciando un potencial de talento», enfatizó la directiva.
Por último la población desocupada, 1.6 millones de personas que buscan un trabajo de manera activa, «es uno de los logros que se mencionaron en el informe de gobierno». Recalcó que dentro de la población disponible, –que si se les ofrece un trabajo lo tomarían–, son 5 millones de personas, si se incluyen «tendríamos una tasa de desempleo entre 8 y 9%».
En este análisis se observó que la población que más ha crecido de 15 años y más es la población no económicamente activa (PNEA), lo cual tiene sus matices, hay más personas de la tercera edad o jubilados, también hay más personas que están cubriendo las obligaciones del hogar. Por ello se necesita tener un sistema de cuidados, como guarderías, no sólo para niños sino también para personas mayores.
Alertó que la población aunque todavía es joven, se estima que para 2050, todos los grupos etarios, desde la primera infancia hasta 29 años, todos estos grupos van a disminuir, los que van a crecer son personas adultas 30-60 años y la población de 60 años y más se va a duplicar. «Ahí tenemos un gran primer reto de cómo queremos envejecer».
No todos los sectores enfrentan el mismo reto
La integración de cadenas de valor en Norteamérica ha contribuido a reducir la informalidad y a mantener la recuperación del ingreso laboral.
En el caso de Nuevo León las industrias manufactureras lideran la actividad económica con 34.3$, seguido de comercio al por mayor (10.1%), transportes, correos y almacenamiento (10%).
Formalización necesaria
La directora general de ¿México cómo vamos? concluyó que la formalización es necesaria para la prosperidad. Esto importa porque mejora las oportunidades laborales.
Hay avances pero aún son insuficientes: la informalidad disminuyó desde 2005, aunque continúa siendo la condición laboral de más de la mitad de la población ocupada.
Por otra parte, el sector informal se ha fortalecido y las unidades de subsistencia (microempresas) continúan empleando a la mayoría de los trabajadores.
Reducir la informalidad requiere reconocer que no todos los trabajadores ni todos los sectores enfrentan los mismos desafíos. Las diferencias por sexo, escolaridad, lugar de cupación y sector económico muestran que las estrategias de formalización deben ser distintas.
El reto estructural sigue siendo, ¿cómo nos convertimos en una economía productiva? concluyó la directiva.