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Shougang y Rio Tinto ponen en marcha planta industrial para capturar CO₂ de altos hornos

La instalación, ubicada en la base Jingtang de Shougang en China, puede procesar hasta 3,000 m³ de gas de alto horno por hora y capturar hasta 10,000 toneladas de CO₂ al año.

Monterrey, NL.- Shougang Group y Rio Tinto pusieron en operación una instalación de escala industrial para probar tecnología de captura de carbono en gases de alto horno, con capacidad para procesar hasta 3,000 metros cúbicos de gas por hora y capturar hasta 10,000 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) anuales.

La instalación fue construida en la base Jingtang de Shougang, en China, y forma parte de un programa conjunto de investigación y desarrollo orientado a reducir las emisiones de la producción siderúrgica convencional.

El proyecto busca demostrar una ruta para disminuir las emisiones de los altos hornos existentes mediante la captura del CO₂ contenido en los gases generados durante el proceso de fabricación de hierro.

La puesta en marcha representa una nueva etapa en la colaboración entre ambas compañías, que comenzó formalmente con un Memorándum de Entendimiento firmado en 2022 para desarrollar tecnologías capaces de reducir las emisiones a lo largo de la cadena de valor del acero.

Captura de carbono para altos hornos existentes

Uno de los principales atractivos del proyecto es que la tecnología puede aplicarse a instalaciones siderúrgicas que ya se encuentran en operación, sin requerir necesariamente el reemplazo inmediato de la ruta tradicional de fabricación de acero basada en alto horno y convertidor básico al oxígeno.

El nuevo sistema es resultado de un programa escalonado de desarrollo tecnológico. En 2024, Shougang y Rio Tinto habían puesto en operación una instalación de captura de carbono de menor escala en un alto horno.

La nueva planta eleva ahora la capacidad de prueba hasta una escala industrial de 10,000 toneladas de CO₂ anuales, con el objetivo de obtener información operativa para determinar las posibilidades de una implementación más amplia.

Además, ambas compañías están analizando el aprovechamiento del calor residual generado por las operaciones siderúrgicas para alimentar el proceso de captura. De acuerdo con las empresas, esta integración podría contribuir a reducir los costos asociados con la captura de carbono y facilitar una eventual adopción de la tecnología en otras acerías.

Del CO₂ capturado al proceso siderúrgico

El proyecto no se limita a capturar el dióxido de carbono. Shougang y Rio Tinto también estudian alternativas para utilizar el CO₂ recuperado, entre ellas su transformación en gas de síntesis (syngas) que pueda ser reciclado nuevamente dentro del proceso siderúrgico.

El objetivo es reducir la cantidad de carbono nuevo requerido para producir acero y, al mismo tiempo, avanzar hacia un esquema de aprovechamiento circular del carbono dentro de la planta.

La integración de la instalación al sistema de producción de hierro de Shougang permitirá que opere durante un periodo prolongado con fines de investigación y pruebas tecnológicas.

“Este hito es un paso importante en nuestra relación de 30 años con Shougang y en nuestro trabajo conjunto para encontrar soluciones prácticas que permitan reducir las emisiones de la fabricación de acero”, señaló Ramona Sim, vicepresidenta de Ventas y Marketing de Mineral de Hierro de Rio Tinto.

La ejecutiva destacó que los productores de acero están evaluando diferentes tecnologías para reducir las emisiones de las operaciones existentes de alto horno, y consideró que la captura y utilización de carbono podría desempeñar un papel dentro de ese proceso tecnológico.

Por su parte, Zhu Guosen, vicepresidente de Shougang Group, señaló que la compañía logró desarrollar y poner en marcha una instalación de pruebas industriales con capacidad de 10,000 toneladas de CO₂ anuales, lo que, dijo, representa un avance para la reducción de emisiones en la ruta siderúrgica convencional.

Una alianza de tres décadas

La relación comercial entre Rio Tinto y Shougang se remonta a 1996, cuando se realizó el primer embarque de mineral de hierro de Rio Tinto desde la región de Pilbara hacia Shougang.

Tres décadas después, la relación evolucionó de una alianza comercial centrada en el suministro de mineral hacia una colaboración tecnológica enfocada en la descarbonización de la industria siderúrgica.

El trabajo conjunto contempla, además de captura y utilización de carbono, tecnologías para reducir emisiones en procesos como la sinterización, así como la optimización de los altos hornos y de los convertidores básicos al oxígeno.

Para Rio Tinto, el proyecto forma parte de su estrategia de colaboración con clientes y socios tecnológicos para desarrollar alternativas que permitan reducir las emisiones de la producción de acero y, al mismo tiempo, ampliar las posibilidades de utilización de sus minerales de hierro del Pilbara en rutas siderúrgicas de menor intensidad de carbono.

El siguiente paso será optimizar el desempeño de la instalación, evaluar el costo de la captura y avanzar en las alternativas para utilizar el CO₂ recuperado, factores determinantes para establecer el potencial de escalamiento de esta tecnología en acerías existentes.

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