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Exportaciones de México enfrentan mayor concentración en maquinaria y tecnología

El crecimiento de las exportaciones mexicanas durante 2026 está cada vez más concentrado en un solo sector industrial y en el mercado estadounidense, una situación que eleva la exposición del país ante cambios en el comercio internacional y tensiones geopolíticas.

De acuerdo con el informe Análisis de las Exportaciones de México (Tercera Parte), elaborado por el economista Félix González Sáenz, cerca de 78 por ciento del crecimiento acumulado de las exportaciones entre enero y julio de 2026 provino del Capítulo 84 del sistema arancelario, correspondiente a maquinaria, aparatos mecánicos, calderas y sus partes.

Dentro de este segmento destaca la partida 8471, relacionada con máquinas para procesamiento de datos y equipos de cómputo, que en julio representó 32.1 por ciento del total de las exportaciones mexicanas y 76.3 por ciento de las ventas externas correspondientes al Capítulo 84.

El análisis advierte que esta concentración llevó al Índice de Herfindahl-Hirschman (IHH) industrial a 2,285 puntos, nivel que refleja una estructura exportadora con concentración moderada-alta.

González Sáenz señala que una concentración de esta magnitud no se observaba desde la década de 1980, cuando México mantenía una fuerte dependencia de las exportaciones de petróleo crudo.

Sin embargo, el patrón actual presenta una diferencia relevante, debido a que buena parte de la producción de equipos electrónicos se encuentra integrada en cadenas globales de manufactura y utiliza componentes importados, por lo que el valor agregado generado dentro del país es limitado.

A la concentración industrial se suma una elevada dependencia geográfica. El IHH de las exportaciones por destino alcanzó 7,352 puntos, de acuerdo con el estudio, reflejando el peso predominante de Estados Unidos como mercado para los productos manufacturados en México.

Esta situación incrementa la exposición de las empresas mexicanas a modificaciones en las reglas comerciales, revisiones del T-MEC y medidas proteccionistas estadounidenses. El impacto potencial es relevante para sectores que ya enfrentan restricciones comerciales, como el acero, aluminio y automotriz.

Ante este escenario, el estudio plantea la necesidad de diversificar los destinos de exportación y fortalecer el contenido nacional de las manufacturas mexicanas.

Entre las alternativas propuestas se encuentran una mayor apertura hacia mercados de Asia, América Latina, Medio Oriente y África, así como un mayor aprovechamiento de acuerdos comerciales como el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT) y el acuerdo modernizado con la Unión Europea.

El análisis también plantea impulsar una política industrial enfocada en desarrollar proveedores nacionales para las cadenas de alta tecnología, con el objetivo de elevar el valor agregado producido en México.

De esta manera, el reto para el país no sería únicamente mantener el crecimiento de las exportaciones, sino reducir su dependencia de un solo sector y mercado para construir una estructura comercial con mayor diversificación y capacidad de resistencia ante cambios en el entorno internacional.

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