Consumo privado en México se estanca en julio y crece apenas 0.01 por ciento
El consumo registró su menor avance anual en un año, mientras el mercado laboral, las remesas y la cautela de los hogares mantienen presión sobre el gasto.
El consumo privado en México prácticamente se estancó en julio de 2026, al registrar un crecimiento mensual de apenas 0.01 por ciento, después de dos meses consecutivos de contracción, de acuerdo con cifras del INEGI analizadas por Grupo Financiero BASE.
En su comparación anual, el consumo privado avanzó 1.10 por ciento, una desaceleración respecto al crecimiento de 1.57 por ciento registrado en junio y el menor incremento desde julio de 2025.
El resultado también quedó por debajo de la estimación preliminar del Indicador Oportuno del Consumo Privado (IOCP), que anticipaba un crecimiento mensual de 0.23 por ciento para julio.
El avance mensual estuvo impulsado principalmente por el consumo de bienes importados, que aumentó 1.37 por ciento tras haber caído 1.39 por ciento en junio. En tanto, el consumo de servicios nacionales creció 0.21 por ciento y acumuló tres meses consecutivos de avances.
En contraste, el consumo de bienes nacionales disminuyó 0.24 por ciento mensual, con lo que sumó dos meses de caídas. En conjunto, el consumo de bienes y servicios de origen nacional retrocedió 0.12 por ciento.
A tasa anual, los bienes importados crecieron 1.58 por ciento, mientras que el consumo de bienes nacionales aumentó 1.38 por ciento y el de servicios nacionales avanzó apenas 0.58 por ciento.
Remesas y empleo presionan al consumo
Grupo Financiero BASE señaló que los resultados de julio reflejan debilidad en la economía mexicana y advirtió que existen factores que podrían limitar el consumo durante los próximos meses.
Uno de ellos es la pérdida de poder adquisitivo de las remesas. En julio, las remesas medidas en pesos disminuyeron 3.78 por ciento anual y, al descontar la inflación, su poder adquisitivo cayó 6.69 por ciento.
Con ello, el poder adquisitivo de las remesas acumuló 14 meses consecutivos de caídas anuales, una racha que no se observaba desde el periodo comprendido entre noviembre de 2022 y mayo de 2024.
El mercado laboral también muestra señales de debilidad. En julio, la población ocupada aumentó en 671 mil personas respecto a junio, pero el incremento se concentró completamente en la informalidad, con 1.08 millones de nuevos empleos informales, mientras que el empleo formal disminuyó en 412 mil personas.
En el acumulado de 2026, la población ocupada aumentó en 377 mil personas, resultado de un incremento de 1.15 millones de empleos informales y una reducción de 776 mil empleos formales.
BASE también señaló como riesgos para el consumo la cautela de los hogares, las limitaciones para acceder a financiamiento ante la elevada morosidad, particularmente en tarjetas de crédito, y la depreciación del peso, que puede elevar el precio de los bienes importados.
Consumo acumula crecimiento de 2.05 por ciento
Durante los primeros siete meses de 2026, el consumo privado acumuló un crecimiento anual de 2.05 por ciento, frente a una caída de 0.22 por ciento en el mismo periodo de 2025.
Sin embargo, el avance se encuentra por debajo de los registrados durante los primeros siete meses de 2021, 2022, 2023 y 2024, cuando el consumo creció 9.52, 5.01, 3.66 y 4.40 por ciento, respectivamente.
En este periodo, el consumo de bienes nacionales aumentó 0.33 por ciento anual, mientras que los servicios nacionales avanzaron apenas 0.30 por ciento, su menor crecimiento acumulado para un periodo enero-julio desde 2020.
Por su parte, el consumo de bienes importados destacó con un crecimiento acumulado de 8.34 por ciento, después de haber registrado una caída de 3.64 por ciento durante los primeros siete meses de 2025.
Con este escenario, Grupo Financiero BASE mantiene su estimación de crecimiento del consumo privado para 2026 en un rango de entre 1.5 y 2.0 por ciento, lo que implica que podrían registrarse nuevas contracciones mensuales durante algunos periodos del año.