Exportaciones de acero de la UE caen 20% y producción toca mínimos históricos
La siderurgia europea enfrenta altos costos energéticos, competencia de acero chino y aranceles de Estados Unidos. EUROFER prevé un crecimiento de apenas 0.1% en el consumo aparente de acero durante 2026.
La industria siderúrgica de la Unión Europea (UE) enfrenta una de sus etapas más complicadas, con una caída de 20% en las exportaciones de acero durante el primer semestre de 2026 y una producción que continúa debilitándose, en medio de los elevados costos energéticos y la presión de las importaciones de bajo precio.
De acuerdo con la Asociación Europea del Acero (EUROFER), la producción de acero bruto disminuyó 2.9% en 2025, hasta 125.8 millones de toneladas, su nivel más bajo registrado. La tendencia negativa continuó durante los primeros cinco meses de 2026, cuando la producción retrocedió otro 1%.
El deterioro también se refleja en el comercio internacional. Las exportaciones europeas hacia mercados fuera de la UE disminuyeron 20% entre enero y junio de 2026, con retrocesos en destinos estratégicos como Estados Unidos, donde cayeron 29%; India, con una baja de 24%; Turquía, con 21%, y China, con 18%.
La situación mantiene bajo presión a los productores europeos, que enfrentan dificultades para colocar sus productos en el exterior y competir con el acero importado, particularmente el procedente de China.
Energía y competencia internacional presionan al sector
EUROFER atribuye el deterioro de la industria a una combinación de factores, entre ellos el encarecimiento de la energía, los aranceles de 50% aplicados por Estados Unidos al acero de la Unión Europea y el exceso de oferta mundial, que favorece la entrada de productos a precios competitivos.
Los costos energéticos representan uno de los principales obstáculos para las acerías, debido a la intensidad energética de los procesos de producción. Durante 2026, los precios del gas en Europa han rondado los 50 euros por megavatio-hora (MWh), con picos cercanos a 80 euros en las últimas semanas reportadas, un incremento de 132% respecto al inicio del año.
Axel Eggert, director general de EUROFER, advirtió que la caída de las exportaciones, junto con la producción en mínimos históricos y los elevados costos de energía, evidencia que la recuperación industrial europea todavía enfrenta importantes desafíos.
El directivo consideró que las nuevas medidas comerciales de la UE representan un primer paso para proteger a los productores, aunque señaló la necesidad de impulsar la producción, la inversión y el empleo industrial.
Demanda débil limita la recuperación
Las perspectivas del mercado también apuntan a una recuperación moderada. Según el informe Perspectivas Económicas y del Mercado del Acero 2026-2027 de EUROFER, el consumo aparente de acero crecería apenas 0.1% en 2026, antes de repuntar 2.3% en 2027.
Aunque el consumo aparente aumentó 1.5% durante el primer trimestre de 2026, la asociación prevé que el avance pierda impulso durante el resto del año.
Por su parte, la utilización de la capacidad instalada mejoró ligeramente hasta 67%, frente a 65% en 2025, pero continúa en niveles históricamente bajos. EUROFER tampoco anticipa que la producción regrese a los niveles alcanzados en 2015, cuando llegó a 155 millones de toneladas.
A pesar de una reducción de las importaciones durante el primer semestre, la Unión Europea continúa siendo un importador neto de acero, lo que refleja el desequilibrio comercial que enfrenta la industria regional.
UE endurece medidas de protección
Para contener la presión de las importaciones, la Unión Europea implementó durante el verano de 2026 nuevas medidas de protección comercial para el sector siderúrgico.
Las disposiciones reducen las cuotas de importación de acero libres de aranceles a 18.3 millones de toneladas anuales, casi la mitad del volumen anterior, y elevan a 50% el arancel para las importaciones que excedan los límites establecidos.
Las medidas abarcan 30 categorías de productos siderúrgicos y buscan contrarrestar los efectos del exceso de oferta mundial y de las importaciones de bajo precio. También incorporan una regla de “fusión y vertido”, que determina el origen del acero a partir del lugar donde se funde y moldea por primera vez, con el objetivo de mejorar la trazabilidad y reducir la evasión de las restricciones comerciales.
Geert Van Poelvoorde, presidente de EUROFER y del consejo de administración de ArcelorMittal Europe Steel, sostuvo que las medidas podrían contribuir a recuperar hasta 15 millones de toneladas de producción europea al año.
La industria también mantiene inversiones destinadas a desarrollar procesos siderúrgicos con menores emisiones de carbono, aunque su avance dependerá de las condiciones energéticas, comerciales y de demanda.
De acuerdo con Industrial Info Resources, Europa cuenta con más de 600 acerías y fundiciones, concentradas principalmente en Alemania, Francia e Italia. El sector emplea directamente a 298 mil personas y genera otros 2.5 millones de puestos de trabajo en industrias relacionadas.
El desempeño de los próximos meses será determinante para evaluar si las nuevas barreras comerciales logran impulsar la producción regional en un mercado marcado por la debilidad de la demanda, los costos energéticos y la competencia internacional.