Tesla evoluciona de los autos eléctricos a un Roadster con capacidad de vuelo
Tras 18 años de desarrollo, la compañía de Elon Musk presentó avances de su deportivo de nueva generación, equipado con propulsores que permitirían maniobras aéreas de corta duración.
Tesla ha recorrido un camino de 18 años desde el lanzamiento de su primer Roadster eléctrico hasta el desarrollo de un vehículo deportivo que busca incorporar capacidades de vuelo. La evolución refleja el cambio de la compañía, que pasó de fabricar autos eléctricos de nicho a competir en segmentos de volumen y explorar nuevas tecnologías de movilidad.
La historia comenzó en 2008 con el Roadster original, un deportivo basado en el chasis del Lotus Elise que ayudó a demostrar el potencial de las baterías para impulsar vehículos de alto rendimiento. Aunque su desarrollo representó importantes desafíos financieros para la empresa, el modelo contribuyó a consolidar su credibilidad en el mercado.
Posteriormente, Tesla amplió su oferta con el sedán Model S, en 2012, y la SUV Model X, en 2015. Ambos modelos impulsaron la incorporación de software, pantallas digitales y sistemas electrónicos avanzados en vehículos eléctricos de gama alta.
La expansión hacia el mercado masivo llegó con el Model 3 en 2017 y el Model Y en 2020. Más adelante, la compañía presentó el Cybertruck, en 2023, con una carrocería angular de acero inoxidable, y avanzó en su apuesta por la conducción autónoma con el desarrollo del Cybercab, un vehículo diseñado sin volante.
Ahora, Tesla busca retomar el nombre Roadster con una segunda generación que incorpora propulsores desarrollados para permitir maniobras aéreas breves. La compañía presentó avances del vehículo el jueves por la noche en una instalación de pruebas de SpaceX en McGregor, Texas.
Durante el evento, Elon Musk describió el modelo como resultado de la colaboración entre Tesla, especializada en vehículos eléctricos, y SpaceX, empresa dedicada al desarrollo de tecnología aeroespacial.
La propuesta representa una nueva etapa en la estrategia tecnológica de Tesla, aunque las capacidades de vuelo anunciadas deberán distinguirse de la operación comercial de un automóvil convencional. La información presentada no establece por sí sola cuándo comenzaría la producción en serie ni bajo qué condiciones estaría disponible el vehículo.