Acumulan remesas Dls. $6,213.20 millones en junio
1 de agosto de 2024.- En junio, las remesas acumularon un flujo de $6,213.20 millones de dólares, máximo en registro para cualquier mes.
A tasa anual, las remesas crecieron 11.26%, acelerándose respecto a meses previos y siendo la mayor tasa desde enero del 2023.
Es importante recordar que las remesas mostraron debilidad en meses previos, retrocediendo a tasa anual en dos de los últimos tres meses (marzo y mayo), por lo que el repunte de junio es insuficiente para confirmar una aceleración del flujo de remesas en los próximos meses.
A tasa mensual las remesas crecieron 10.47% de acuerdo con series originales, comportamiento contrario al histórico, pues desde que inicia la serie, en los meses de junio las remesas muestran una contracción mensual promedio de 4.84%.
Por lo anterior, el crecimiento mensual ajustado por estacionalidad superó al crecimiento en cifras originales y se ubicó en 14.4%. El fuerte crecimiento mensual estuvo explicado principalmente por el monto promedio de cada remesa, que subió 9.97% mensual, siendo el mayor crecimiento desde marzo del 2020 y se ubicó en 419 dólares, el mayor monto promedio en registro.
Cabe mencionar que históricamente, solamente en seis ocasiones, el crecimiento mensual de la remesa promedio ha superado el 9.97% observado en junio de este año: enero del 2000 (+25.94%), noviembre del 2000 (+16.37%), octubre del 2008 (+14.78%), febrero del 2011 (+10.44%), noviembre del 2016 (+14.39%) y marzo del 2020 (+17.45%).
Estas fechas, con excepción del 2011, tienen en común que son meses que precedieron u ocurrieron durante recesiones en Estados Unidos o por incertidumbre política (noviembre del 2016) cuando Donald Trump ganó las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Lo anterior implica que, históricamente la población que manda remesas a México decide adelantar sus envíos de dinero ante: 1) posibles caídas de la actividad económica que afecten ingresos futuros, 2) mayor necesidad de sus familiares en México ante la menor actividad económica y 3) el temor de deportaciones por el cambio de administración y la retórica anti inmigrantes indocumentados.
Los tres puntos anteriores son consistentes con la realidad actual. A pesar del crecimiento sostenido del PIB de Estados Unidos, en junio del 2024 ya se observaban señales de debilidad, destacando el mercado laboral en donde la tasa de desempleo subió ese mes a 4.1%, siendo la mayor tasa desde noviembre del 2021. Por su parte, en México la actividad económica siguió avanzando a un ritmo débil, con el PIB del segundo trimestre creciendo 0.22% trimestral y 1.09% el menor crecimiento anual, el menor crecimiento desde el primer trimestre del 2021. Por último, en junio ya habían ocurrido las elecciones en México y la atención de la población de origen mexicano que vive en Estados Unidos se centró en las precampañas de ese país, en donde Donald Trump ganó más popularidad durante el mes, ante especulación de que el actual presidente Joe Biden no tenía la capacidad para gobernar un segundo periodo de cuatro años. En conjunto, esto explica el fuerte repunte de las remesas en junio, pero a su vez implica que el crecimiento de las remesas en meses posteriores enfrenta riesgos a la baja.
La posibilidad de deportaciones masivas de personas indocumentadas es un riesgo para México a través de las remesas. De acuerdo con el INEGI, la población mexicana nacida dentro del país pero que emigró al extranjero (en su mayoría a Estados Unidos) es de 11.7 millones.
De este total se estima que el 30% está de manera ilegal.
El flujo acumulado de 12 meses (julio 2023 a junio 2024) se ubicó en un máximo histórico de 64,423.24 millones de dólares.
Respecto al flujo acumulado del mismo periodo un año atrás (julio 2022 a junio 2023), se observa un crecimiento de 4.82%, acelerándose desde 4.54% en mayo. Cabe recordar que el crecimiento del flujo acumulado de remesas en mayo había sido el más bajo desde diciembre del 2015, por lo que la aceleración en junio es muy pronto para confirmar un cambio de tendencia al alza.
Considerando el tipo de cambio FIX en junio, las remesas en pesos mexicanos corrientes se ubicaron en 113,188.36 millones de pesos, mostrando un crecimiento anual de 17.56%, el mayor desde julio del 2022.
Para la población de México, lo más relevante es la variación del poder adquisitivo de las remesas, para lo que además del efecto del tipo de cambio, se debe considerar el efecto de la inflación en México. Haciendo este cálculo, en junio del 2024, el poder adquisitivo de las remesas registró un crecimiento de 11.99% respecto al mismo mes del 2023, poniendo fin a una racha de 19 meses consecutivos que el poder adquisitivo de las remesas caía a tasa anual. El crecimiento del poder adquisitivo de las remesas tiene un efecto positivo sobre el crecimiento económico de México, pues impulsa el ingreso de los hogares y el consumo. Sin embargo, para que este efecto se materialice es necesario que el poder adquisitivo crezca durante varios meses.
Es importante señalar que el crecimiento del poder adquisitivo de las remesas está explicado principalmente por la depreciación del peso en junio, tras las elecciones en México, pues si el tipo de cambio se hubiera mantenido en niveles de mayo, inclusive con el salto de las remesas en dólar, el poder adquisitivo hubiera crecido solamente a una tasa anual de 3.23%.
Debido a que el crecimiento de las remesas en junio parece estar impulsado por factores transitorios y no por un mayor dinamismo económico en Estados Unidos, se mantiene la proyección del crecimiento de las remesas en dólares en 4.5% anual para el 2024, que de materializarse sería el menor crecimiento desde el 2015.
A pesar de que la expectativa de crecimiento en dólares se mantiene sin cambios, el poder adquisitivo de las remesas podría crecer en los próximos meses por la depreciación del peso.
Asumiendo un tipo de cambio de 18.50 pesos por dólar en diciembre (con un promedio de 18.62 pesos por dólar en los últimos cinco meses del año) y una inflación de 4.95% al cierre del año, el poder adquisitivo de las remesas 2024 mostraría un crecimiento anual de 0.45% respecto al 2023, por encima de la proyección de mayo que estimaba una caída de 0.74% anual.
Remesas por estado
A pesar de la recuperación del poder adquisitivo de las remesas en junio, durante el segundo trimestre continuó observándose una pérdida de poder adquisitivo que se extendió a todos los estados, pues la información a nivel estatal no está disponible en frecuencia mensual. Es probable que, debido a la depreciación del peso, en el tercer trimestre se observe una recuperación del poder adquisitivo de las remesas en algunos estados.
El poder adquisitivo de las remesas registró las mayores caídas anuales en los estados de: Oaxaca con 3.5%, Puebla con 3.3% y Guerrero con 3.2%. Por su parte, los estados que registraron la menor caída en poder adquisitivo de las remesas fueron: Baja California Sur con 1.0%, Guanajuato con 1.5% y Tabasco con 1.5%.
Reportacero