Boston Metal vira hacia metales críticos y capta 75 mdd para apuntalar crecimiento
La startup estadounidense Boston Metal, especializada en tecnologías para descarbonizar la producción de acero, levantó una ronda de financiamiento por 75 millones de dólares y decidió reforzar su apuesta por la producción de metales críticos, una estrategia con la que busca diversificar ingresos y fortalecer su viabilidad financiera.
La empresa, que había ganado notoriedad por desarrollar procesos para fabricar acero con menores emisiones de carbono, enfocará ahora una parte importante de sus esfuerzos en metales como niobio, tantalio, níquel, vanadio y cromo, materiales considerados estratégicos por su uso en sectores industriales y de alta tecnología.
El director general de la compañía, Tadeu Carneiro, señaló que los recursos obtenidos respaldarán la operación de una nueva instalación comercial en Brasil y futuras iniciativas para ampliar la producción de minerales críticos.
La decisión ocurre en un entorno de menor impulso a proyectos de descarbonización industrial en Estados Unidos y después de enfrentar dificultades financieras derivadas de un accidente industrial registrado este año en la planta brasileña de la firma.
Boston Metal desarrolló una tecnología denominada electrólisis de óxido fundido (MOE, por sus siglas en inglés), un proceso que utiliza electricidad para separar metales a partir de minerales contenidos en un electrolito fundido.
La tecnología opera a temperaturas cercanas a los mil 600 grados centígrados y elimina la necesidad de utilizar carbón en algunos procesos metalúrgicos, lo que podría reducir significativamente las emisiones contaminantes asociadas a la producción tradicional de acero.
Aunque el acero continúa siendo un objetivo de largo plazo, la compañía reconoció que los metales críticos ofrecen mejores márgenes y mayor valor comercial.
Su subsidiaria Boston Metal do Brasil construye una instalación industrial capaz de procesar materiales de baja ley para obtener mezclas de metales críticos. La planta inició construcción en 2024 y requirió alrededor de 18 meses de desarrollo, aunque diversos contratiempos retrasaron su puesta en marcha formal.
El niobio, uno de los materiales que producirá la empresa, se utiliza para fabricar aleaciones especiales para acero, motores de aeronaves y magnetos superconductores empleados en equipos de resonancia magnética. El tantalio, por su parte, tiene aplicaciones en componentes aeroespaciales, dispositivos médicos y equipos electrónicos.
A inicios de 2025, Boston Metal realizó además la corrida más grande de su celda piloto industrial en Woburn, Massachusetts, con una producción cercana a una tonelada de acero.
La estrategia refleja un cambio de prioridades: pasar de una apuesta centrada exclusivamente en acero limpio a un modelo enfocado en materiales estratégicos con mayor rentabilidad y creciente demanda global.