Busca Pemex al sector privado para reactivar 400 pozos
14 de octubre de 2025.- Peme, está acelerando sus planes para aumentar la producción mediante la reapertura de casi 400 pozos terrestres inactivos, asociándose con empresas privadas mediante contratos de servicio para abordar pozos previamente cerrados debido a altos costos o problemas técnicos.
La iniciativa busca elevar la producción de crudo de los 1.6 millones de barriles diarios actuales a la meta de la administración Sheinbaum de 1.8 millones de bpd.
Según el modelo propuesto, los operadores privados asumirán los costos iniciales de ingeniería, operación y mantenimiento, y recibirán una remuneración vinculada al rendimiento del campo según una tarifa negociada.
El plan se lanza en octubre de 2025, con el objetivo inicial de restaurar 13,000 barriles diarios para fin de año mediante una inversión de 1,500 millones de pesos.
Un acuerdo histórico con Carlos Slim a principios de este año comprometió aproximadamente $1,990 millones de dólares para la perforación de 30 pozos en la zona petrolera y gasífera de Ixachi, en Veracruz.
Pemex enfrenta crecientes dificultades. La producción ha disminuido un 8.6% interanual debido al agotamiento natural de los pozos, el mantenimiento atrasado y la reducción de la base de plataformas activas, actualmente un 10% menor que a mediados de 2024.
La compañía acumula una deuda abrumadora —según se informa, cercana a los 105 mil millones de dólares— y se encuentra bajo presión por más de 21 mil millones de dólares en pagos pendientes a contratistas. Estas cargas financieras han obligado a Pemex a recurrir a alianzas público-privadas más agresivas.
Mientras tanto, los desafíos de refinación y exportación complican aún más el panorama. La refinería Olmeca de Pemex, que supuestamente ayuda a reducir las importaciones de combustible, opera a menos del 40% de su capacidad, con una producción que disminuye mes a mes. En Estados Unidos, Pemex también está renovando unidades críticas en su refinería Deer Park, Texas, operaciones que abastecen de productos procesados a México.
Para respaldar estas medidas, Pemex y el gobierno mexicano presentaron un Plan Estratégico 2025-2035 , que promete fortalecer la soberanía energética, impulsar nuevos modelos de inversión y reposicionar las finanzas de Pemex. Sin embargo, el éxito exigirá más que ambición: requerirá superar la opacidad legal, asegurar capital y verificar el rendimiento de los campos revitalizados en un entorno de alto riesgo y con restricciones de capital.
El próximo año se pondrá a prueba si Pemex puede frenar su declive con operaciones más eficientes y asociaciones más inteligentes, o si los sueños energéticos de México seguirán estancados por las limitaciones de sus acreedores estatales.
Reportacero