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Crecen 22% solicitudes de importación de acero y Economía quiere endurecer reglas

Tomás de la Rosa

A un año de que el gobierno de México decretó nuevas reglas para la importación de productos siderúrgicos a México, la octava mayor potencia consumidora de acero del mundo, analizó parcialmente los resultados y lo que parecería un mayor dinamismo en la industria transformadora por el incremento de 22.5% observado en el número de solicitudes para traer los metales a México (país deficitario), el gobierno mexicano a través de la Secretaría de Economía, decidió que era el momento de endurecer las reglas.

En el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se modificaron las reglas al comercio exterior para atender la preocupación de empresarios y congresistas estadounidenses sobre la supuesta triangulación de acero asiático a Estados Unidos a través de México.

En abril de 2024, la Secretaría de Economía anunció la creación de los  Avisos Automáticos de Importación de Productos Siderúrgicos (AAIPS), con esos cambios a las reglas y criterios de carácter general en materia de comercio exterior, también se implementó el Registro de Importadores de Productos Siderúrgicos (RIPS) y para algunas fracciones arancelarias, la exigibilidad de Certificado de Molino y/o de Calidad.

A un año de las nuevas reglas a la importación de acero a México, país que es deficitario en el acero y por ello el sexto mayor importador de acero en el mundo, Economía registró un incremento de 22.5% en el número de “resoluciones” totales al pasar de 107,619 a 131,842 en los primeros cuatro meses de 2024 y 2025.

Un punto a destacar es que Economía en su proyecto para modificar nuevamente las reglas de importación de productos siderúrgicos y de “diamantes en bruto” ante la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer), omitió precisar detalles sobre las “autorizaciones emitidas” y “solicitudes no aprobadas”

Cómo comparar un trámite con uno que no existía. Ya con las nuevas reglas, las “resoluciones favorables” disminuyeron 1.5% a 87,353 y las “solicitudes no aprobadas” aumentaron 135.3% al pasar de 18,910 a 44,489 rechazadas.

De los números de Economía, se podría entender que las nuevas reglas (por diversos factores) motivaron las respuestas negativas a las solicitudes de importación. Esto coincide con lo publicado por Reportacero en julio de 2024: “Burocracia frena importaciones de acero” y en abril de 2025: “Burocracia por reglas de AMLO a la importación de acero pega a gobierno de Claudia Sheinbaum”.

Con las nuevas reglas de AMLO, en 2025 las importaciones de acero totalizaron 17.7 miles de millones de dólares en los primeros ocho meses del año, esa cifra fue la más baja, para un periodo similar, de los últimos cinco años.

En volumen, en septiembre se importaron 841,000 toneladas de acero, 7.3% menos en comparación anual.  Además de que es la octava baja anual consecutiva, es el volumen más bajo en 18 meses. En abril de 2024 se importaron 1.25 millones de toneladas. Además, es la décima ocasión (desde las nuevas reglas) que las importaciones están por debajo del piso de los 1,000 millones de dólares.

Esos signos que para algunos podrían ser señales de debilidad de la industria, . Por ejemplo, el consumo de placa de acero se desplomó 24%, el consumo de lámina rolada en caliente disminuyó 15%, el de lámina rolada en frío disminuyó 13%. Con todo y las casas del Infonavit, el consumo de varilla corrugada y alambrón disminuyeron 4% y 8%, en comparación anual en los primeros nueve meses del año.

Pese a esa debilidad en la industria relacionada al consumo de acero, la Secretaría de Economía interpretó el incremento de 135% en las “solicitudes no aprobadas”como “una mayor carga operativa para la autoridad competente y, en consecuencia, la necesidad de evaluar posibles ajustes normativos y procedimentales que permitan optimizar la gestión administrativa y facilitar el cumplimiento por parte de los usuarios”.

“Se considera procedente modificar los criterios aplicables para la evaluación de las solicitudes de AAIPS, clarificar el uso de firmas autógrafas y sellos en la documentación presentada, así como prever mecanismos que permitan mitigar los efectos de la sobrerregulación, tales como la ampliación excepcional del monto autorizado a los importadores inscritos en el Registro de Importadores de Productos Siderúrgicos (RIPS), a fin de no afectar negativamente sus operaciones comerciales” dice el proyecto de Economía ante la Conamer del 21 de noviembre.

El equipo de Marcelo Ebrard, titular de la Secretaría de Economía, también justificó el nuevo cambio de reglas al Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 en particular en lo referente “incrementar la productividad y competitividad del país a través de un proceso de simplificación, digitalización y reducción en tiempos de resolución de trámites en los tres órdenes de gobierno”, además de promover la inversión y “eliminando prácticas de corrupción”. Esto a pesar de que no hay una digitalización plena en el gobierno federal y sus dependencias.

Es tal la carencia de un gobierno digital, que en las reglas del comercio internacional debe quedar especificado como deben ir titulados los correos electrónicos con documentación y especificar que “se presumirá que toda la documentación es digitalizada de sus originales, sin embargo, Economía, podrá solicitar la documentación para cotejo en caso de considerarlo necesario”.

Según la regla “1.3.9” de la iniciativa para cambiar las reglas, la validación de la información será exhaustiva, valiéndose de terceros e incluso de “otras autoridades nacionales o extranjeras”. Además, la Dirección General de Facilitación Comercial y de Comercio Exterior (DGFCCE), de la propia Secretaría de Economía, utilizará a sus servidores públicos o de dependencias, entidades u organismos de la Administración Pública Federal, estatal o municipal, u otras podrán “realizar visitas de inspección o verificación a los domicilios de los beneficiarios de los instrumentos, registros, programas, validaciones, certificaciones o autorizaciones que otorgue, incluso de terceros relacionados con los mismos”, esto antes de la autorización o durante la vigencia de los permisos.

En la propuesta que endurecerá las reglas a la importación de los productos siderúrgicos, dice que en casos de inconsistencias castigará con hasta cinco años de prohibición para nuevas autorizaciones a la empresa, “incluyendo a sus representantes legales, socios y/o accionistas”.

También las empresas estarán obligadas de notificar a la Secretaría de Economía cambios como la denominación o razón social, socios y/o accionistas, representante legal, el domicilio fiscal y/o el domicilio manifestado para el almacenamiento, producción o comercialización de las mercancías, anexando la documentación que acredite los cambios efectuados, así como el cumplimiento de los requisitos que en su caso, deban actualizarse. fusiones y/o escisiones de la empresa.

Además, dice Economía en su proyecto, que en ningún se caso procederá el otorgamiento de permisos previos, permisos automáticos o avisos de importación o de exportación, cuando al solicitante le hayan cancelado un permiso haya sido objeto de un procedimiento en el que se haya determinado la cancelación del mismo por 1) Cuando el particular, con motivo del trámite del permiso o aviso, presente ante Economía, documentos o datos falsos, alterados o no reconocidos por su emisor; 2) Cuando se destine la mercancía objeto del permiso o aviso a un fin distinto de aquél para el cual se otorgó el permiso o aviso respectivo, y 3) Cuando Economía detecte un mal uso de los permisos o avisos otorgados o que hayan sido utilizados para fines distintos.

Para los Avisos Automáticos de Importación de Productos Siderúrgicos (AAIPS) a realizarse en la Ventanilla Única de Comercio Exterior (Vucem) del  Servicio Nacional de Información de Comercio Exterior de México (SNICE) de la Secretaría de Economía.

Uno de los requisitos que dificulta a los importadores en la solicitud es el volumen a importar porque en México se utiliza el sistema métrico y en Estados Unidos usan sistema imperial. Además, si el nombre del “molino” (productora de acero) no está en el catálogo de molinos que despliega la Ventanilla Digital, se podrá solicitar la inscripción.

Se debe recordar que en mayo pasado, la Secretaría de Economía desapareció más de mil registros de “molinos” por supuestas irregularidades, con lo cual se bloqueó la entrada de ese acero al país. Al respecto, Reportacero publicó: “Molinos Fantasmas en México o errores de registro del gobierno para importar acero”.

El importador tendrá que describir cada uno de los productos a importar, con datos como tipo de acero, dimensiones, tipo de recubrimiento y acabado, y accesorios integrados. Además del unitario en dólares por kilogramo. Esto último, según lo dicho por algunos importadores, es un problema.

La ubicación de la ciudad y del país donde se fundió y coló el acero es fundamental. El origen de las materias primas utilizadas en el proceso de fabricación de acero, como la chatarra de acero, mineral de hierro, arrabio, mineral de hierro reducido, procesado o peletizado, o aleaciones en bruto, no será necesario detallar.

Otro punto que llamó la atención para estar en el RIPS el importador deberá manifestar que realizó importaciones de productos siderúrgicos clasificados en las fracciones arancelarias contenidas en el numeral 8, fracción II, del Anexo 2.2.1, durante los 12 meses inmediatos anteriores a la fecha de presentación de la solicitud. Qué pasará con las nuevas empresas o nuevos importadores.

Además, de que los compradores de acero deberán tener la “”opinión positiva de cumplimiento de obligaciones fiscales vigente, emitida por el SAT”, hasta se requerirá licencias ambientales, emitidas por Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).

De aprobarse las nuevas reglas, las empresas tendrán que enviar reportes trimestrales de importaciones (con tolerancia del 3% respecto de los certificados), cumplimiento fiscal/aduanero permanente.

Aunque el objetivo de Economía es reducir las importaciones irregulares de acero a México, también se debe recordar el escándalo en materia de importación por los combustibles que entraron al país sin pagar los aranceles correspondientes. Según algunos medios de comunicación, el llamado “huachicol fiscal”. Por ejemplo, el periódico La Jornada publicó “Asciende a $600 mil millones el daño por el ‘huachicol’ fiscal”.

Además, otros puntos negativos es que las verificaciones y un potencial incremento de los rechazos, elevarán los  costos operativos , lo que podría generar una posible escasez temporal de insumos siderúrgicos, afectando industrias como la automotriz y construcción.

Las supervisiones incrementarán los riesgos de sanciones por incumplimientos, potencialmente disuadiendo inversiones extranjeras en proveedores no certificados.

 

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