Mercado mexicano de bonos sostenibles resiente freno en 2025; cae 25.1%: HR Ratings
CIUDAD DE MÉXICO.— El mercado mexicano de bonos etiquetados —instrumentos de deuda vinculados a proyectos ambientales, sociales y de gobernanza (ASG)— registró en 2025 su primera contracción significativa en años, con una caída de 25.1 por ciento en el monto colocado frente al año previo, de acuerdo con un análisis de la firma HR Ratings.
Durante el año pasado se estructuraron 35 emisiones por un monto acumulado de 210 mil 970 millones de pesos, una disminución que acompañó la tendencia global, aunque con una menor intensidad a escala internacional, donde la reducción fue de 17 por ciento.
Pese al retroceso reciente, el mercado mexicano mantiene una expansión relevante en una perspectiva de largo plazo. Desde la primera emisión verde realizada en 2015 por Nacional Financiera por 8 mil 302 millones de pesos, el monto acumulado alcanzó 1.35 billones de pesos al cierre de 2025 mediante 272 emisiones.
La participación de México equivale a 1.3 por ciento del monto acumulado mundial de este tipo de instrumentos, señaló la agencia.
El Gobierno federal se mantiene como el principal impulsor del mercado local, al concentrar 32 por ciento del monto total emitido mediante bonos soberanos sostenibles vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
A diferencia de los mercados internacionales, donde predominan los bonos verdes con más de la mitad de las emisiones, en México los bonos sustentables han tomado el liderazgo. Excluyendo emisiones soberanas, estos instrumentos representan cerca de 30 por ciento del monto acumulado colocado.
HR Ratings atribuyó esta preferencia a la capacidad de los bonos sustentables para combinar objetivos ambientales y sociales, permitiendo financiar proyectos mixtos, como vivienda asequible o carteras de inversión con múltiples criterios de elegibilidad.
En 2025, los bonos soberanos representaron 44.9 por ciento del total emitido, mientras que los bonos sustentables concentraron 36.6 por ciento, principalmente colocados por instituciones de banca de desarrollo como Nafin, Bancomext y Banobras, además de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
El año también marcó un nuevo precedente para el mercado con la primera emisión realizada por una institución financiera no bancaria. Grupo CAPEM colocó 252.5 millones de pesos, en una operación que HR Ratings consideró una señal de apertura para nuevos participantes.
La calificadora advirtió que uno de los principales desafíos para el crecimiento futuro del sector será reforzar los estándares de transparencia y divulgación para reducir riesgos asociados al llamado «greenwashing», práctica mediante la cual se exageran o presentan de forma engañosa beneficios ambientales.
No obstante, destacó oportunidades de expansión derivadas de la Taxonomía Sostenible de México, que amplía el universo de proyectos y actividades económicas elegibles para financiamiento bajo criterios sustentables.