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México necesita un nuevo sindicalismo capaz de limitar la injerencia de sindicatos extranjeros 

Líder Sindical pide al gobierno federal que regule las intervenciones extranjeras y logren ponerse de acuerdo para que ganen los tres países del T-MEC. 

24 de enero 2022.- El Diputado Federal Tereso Medina, Secretario General Adjunto de la CTM, hizo un llamado a los organismos internacionales sindicales para transitar de la mejor manera posible la reforma laboral en México, con autonomía y libre determinación. Sin injerencias extranjeras.

“Así como las empresas se ponen de acuerdo en el Tratado de Libre Comercio (T-MEC), para que haya flujo e intercambio comercial, así nosotros podemos hacer acuerdos en el tema (laboral) internacional”, explicó, “esa sería una muy buena noticia para el país”.

Solicitó al gobierno federal que regule las intervenciones extranjeras y logren ponerse de acuerdo “para que gane México, que gane Estados Unidos y Canadá”.

“Queremos que haya piso parejo, porque cuando vienen sindicatos extranjeros de la AFL-CIO, sólo se reúnen con ciertos sindicatos y no con todas las representaciones sindicales, que se reúnan con la verdadera representación laboral del país, para ponernos de acuerdo en el tránsito a la democracia”, comentó.

Medina representa 450 mil trabajadores de las ramas automotriz, autopartes, acero, electrodomésticos, manufactura, energía, vidrio, bebidas y alimentos, principalmente del norte y centro del país.

El líder sindical, dijo que los aumentos al salario mínimo no cubren lo que verdaderamente requiere el trabajador, no se puede dejar de lado todas las demás acciones positivas que el nuevo modelo sindical puede implementar a favor de los trabajadores.

Hay necesidad de más y mejor formación en el trabajo, paz y estabilidad laboral, mejorar las condiciones de salud física y mental de los trabajadores, y acompañamiento jurídico, equidad y paridad de género, entre otros. En medio de esto, se requieren organizaciones que respondan rápidamente a las demandas colectivas, es decir, servir como auténticos representantes de los trabajadores.

Señaló que espera que este proceso de transformación laboral no signifique un riesgo de inestabilidad laboral, porque eso ahuyentaría el crecimiento de México, la generación de empleos.

“Por eso le apuesto a que nos pongamos de acuerdo todos y transitemos de la mejor manera posible en la implementación de la reforma laboral. Nadie estamos en contra de la reforma, el objetivo es lograr la democracia sindical, tenemos que ponernos de acuerdo en el método”, expresó Medina.

“No queremos que haya paros de empresas, huelgas, inestabilidad, eso no sería una buena noticia para México”.

Por ello, dijo que tienen que ver el tema con responsabilidad y compromiso con México para dar entrada a la implementación de la reforma, pero de forma madura y que no se utilice como si fuera un medio para cobrar facturas, descargar venenos y venganzas, porque por ahí perdería México.

“Ojalá que la reforma laboral signifique un avance para el país, esperamos que no interrumpa el desarrollo y el crecimiento de los empleos, que si es cierto que oxigenemos el movimiento sindical pero que no signifique desmontar un corporativismo para montar otro”.

“Que ese montaje dependa de intereses extranjeros, eso sería para mi juicio tanto como estar vendiendo nuestro país en materia sindical a los intereses de afuera”, apuntó.

Por último, comentó que la reforma laboral aprobada hace un par de años representó una oportunidad para mejorar las condiciones de trabajo de la clase obrera, porque está orientada para promover la autonomía de los sindicatos, para que no dependan de grandes organizaciones corporativistas. Sin embargo, lo que han visto en los últimos meses, es que, en la práctica, se está promoviendo la creación de nuevas centrales obreras que buscan replicar el modelo viejo, sólo que con nombres distintos, y con la diferencia de que lo hacen de la mano de sindicatos estadounidenses y canadienses.

 

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