Pemex agrava presión fiscal pese a apoyo récord del Gobierno, advierte HR Ratings
Petróleos Mexicanos ( Petróleos Mexicanos ) cerró 2025 con un deterioro en su flujo operativo y una creciente dependencia del apoyo del Gobierno federal, pese a una reducción relevante en su deuda financiera, de acuerdo con un análisis de HR Ratings sobre los estados financieros dictaminados de la petrolera.
El informe advierte que la empresa registró en 2025 un flujo después de inversiones e intereses y antes de impuestos negativos por 52 mil millones de pesos, un cambio significativo frente al saldo positivo observado entre 2021 y 2024. La calificadora señaló que este deterioro refleja problemas estructurales ligados a la caída en la producción de crudo, menores ingresos petroleros y una capacidad limitada de generación de efectivo.
Según el análisis, Pemex logró sostener liquidez en años anteriores mediante el aplazamiento de pagos a proveedores y el incremento de otros pasivos de largo plazo. Sin embargo, esa estrategia comenzó a mostrar límites en 2025, año en que el balance financiero se deterioró pese a una reducción en el gasto de inversión.
HR Ratings destacó que el Gobierno federal incrementó de manera importante las transferencias hacia la petrolera. Las aportaciones gubernamentales ascendieron a 411,5 mil millones de pesos en 2025, el mayor aumento registrado, lo que permitió compensar parcialmente los pagos de impuestos y amortizaciones de deuda. Las transferencias netas del Gobierno a Pemex sumaron 224.2 mil millones de pesos el año pasado.
El documento también subraya que los ingresos petroleros del Gobierno federal se han desplomado en la última década. Mientras en 2013 representaban el 5,3% del PIB, en 2025 apenas alcanzaron el 0,7%, situación que ha incrementado la presión sobre las finanzas públicas. En paralelo, los impuestos pagados por Pemex pasaron de representar el 0.97% del PIB en 2021 a solo el 0.53% en 2025.
En materia de deuda, la petrolera reportó una reducción de 447,5 mil millones de pesos en 2025, al pasar de 1,97 billones a 1,53 billones de pesos. No obstante, HR Ratings advirtió que parte de esta disminución se explica por factores cambiantes y por la reclasificación de obligaciones de corto plazo con proveedores hacia pasivos contractuales de largo plazo.
La calificaciónra indicó que estos nuevos pasivos, pactados con vencimientos de hasta ocho años, podrían eventualmente incorporarse al cálculo de la deuda financiera de Pemex conforme inicien sus amortizaciones a partir de 2027.
Para el primer trimestre de 2026, la empresa mostró una mejoría parcial en liquidez y vencimientos, aunque HR Ratings señaló que la dependencia de las aportaciones federales persiste. Sólo entre enero y marzo, el Gobierno realizó transferencias por 79,8 mil millones de pesos a la petrolera.
El análisis concluye que la sostenibilidad financiera de Pemex dependerá de su capacidad para elevar la producción y generar flujo operativo de forma consistente, en un contexto donde la dependencia de importaciones de combustibles ronda el 42% del consumo nacional.