Economia y PoliticaNacionales

México alcanza superávit comercial histórico en el primer semestre de 2026

En la primera mitad del año, las exportaciones mexicanas crecieron 24.62% anual impulsadas por la demanda de equipo de cómputo en EE. UU., alcanzando un superávit récord de 9,857.26 millones de dólares. Sin embargo, analistas advierten sobre un deterioro en el perfil exportador por el bajo valor agregado y la debilidad del sector automotriz.

La balanza comercial de mercancías de México registró un desempeño histórico durante el primer semestre de 2026, al acumular un superávit de 9,857.26 millones de dólares, la cifra más alta registrada para un periodo similar desde que se tiene registro en 1980. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y análisis de Grupo Financiero BASE, este resultado representa un significativo repunte en comparación con el superávit de 1,432.58 millones de dólares reportado en el mismo periodo de 2025.

El repunte del comercio exterior mexicano estuvo impulsado por un crecimiento de 24.62% anual en las exportaciones totales entre enero y junio, acumulando la tasa de expansión más alta desde 2021. Por su parte, las importaciones totales aumentaron un 22.03% en el mismo periodo.

El motor tecnológico contrasta con la debilidad automotriz

Al cierre de junio, las exportaciones totales alcanzaron los 72,551 millones de dólares (un alza del 34.35% anual solo en ese mes). El avance semestral estuvo apoyado casi en su totalidad por el componente no petrolero (+25.64%), y en particular por las manufacturas no automotrices, que se dispararon un 37.56% anual en el acumulado de los primeros seis meses.

Este dinamismo responde principalmente a la fuerte demanda de equipo de cómputo y servidores para centros de datos en Estados Unidos. Las manufacturas distintas al sector automotriz pasaron a representar el 67.65% de todas las exportaciones mexicanas, alcanzando un máximo histórico.

En contraste, la industria automotriz —tradicional pilar de la manufactura nacional— reflejó un crecimiento de apenas 0.97% anual en el semestre. Esta debilidad responde directamente al comercio con Estados Unidos, donde las ventas cayeron 2.7% anual debido al impacto de los aranceles sectoriales. En contraste, los envíos automotrices hacia el resto del mundo crecieron un 24.0% anual.

Alerta por «triangulación comercial» y modelo maquilador

A pesar de las cifras récord de exportación, el análisis de Grupo Financiero BASE advierte sobre tensiones estructurales en el perfil exportador de México. El reporte señala evidencia de una «triangulación comercial con transformación», donde el país importa insumos de alto valor para equipo de cómputo principalmente de economías asiáticas —como Taiwán (+233.76% de crecimiento en envíos a México), Vietnam, Corea del Sur, China y Malasia—, para posteriormente ensamblar los productos finales y enviarlos hacia Estados Unidos (hacia donde se dirige el 94.8% de las exportaciones de unidades centrales de procesamiento).

Este proceso genera poco valor agregado nacional y no se ha traducido en una creación proporcional de puestos de trabajo, corriendo el riesgo de retroceder hacia el modelo de maquiladora con el que inició la apertura comercial del país hace tres décadas.

El reflejo de este fenómeno se observa en las importaciones de bienes intermedios (insumos), las cuales crecieron 26.69% en el semestre y pasaron a representar el 79.91% de las importaciones totales de México, una proporción solo superada históricamente en los años 1996 y 2021 tras recesiones severas.

Perspectivas y la revisión del T-MEC

En materia arancelaria, el arancel promedio cobrado por Estados Unidos a los productos mexicanos se ubicó en 3.65% a mayo, manteniéndose como uno de los más bajos entre sus socios comerciales (el arancel específico para equipo de cómputo fue de apenas 0.01% a abril). Esto ha permitido mantener el ritmo de las exportaciones, llevando a Grupo Financiero BASE a revisar al alza su expectativa de crecimiento exportador para todo 2026, pasando de un 15% a un 20%.

Sin embargo, el informe advierte sobre tres riesgos clave para la segunda mitad del año:

  1. La revisión del T-MEC, iniciada formalmente el 1 de julio, donde Estados Unidos podría buscar reglas de origen más estrictas para los sectores tecnológico y automotriz.
  2. Límites en la capacidad instalada, con la industria manufacturera de cómputo operando a un alto nivel del 98.0% de su capacidad.
  3. Efectos de alta base de comparación acumulada desde 2025.

Analistas destacan que, si bien reglas de origen más estrictas en el T-MEC para el sector tecnológico representan un riesgo de desaceleración a corto plazo, si se implementan de forma gradual y con incentivos a la inversión, podrían convertirse en una oportunidad para consolidar la capacidad productiva de componentes en México y aumentar el valor agregado nacional.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba